La multinacional Alcoa sondeó a seis posibles compradores para las plantas de A Coruña y Avilés hace un año y todos recelaron desde un primer momento de la operación por la incertidumbre del mercado energético español. Así se desprende de un informe confidencial al que ha tenido acceso FARO DE VIGO sobre el proceso de venta que contrató Alcoa al banco de negocios Goldman Sachs en septiembre de 2017. Los "tocados" fueron cuatro fondos de inversión y dos grupos industriales y el proceso se cerró hace un año, en enero de 2018, al no haber ofertas.

El gigante aluminero negó hasta hace tan solo unos meses que las factorías de A Coruña y Avilés estuviesen en venta. No fue hasta mediados del pasado octubre, justo cuando anunció un expediente de extinción de empleo en ambas fábricas, cuando reconoció que había intentado colocarlas, sin éxito. Entonces fue cuando admitió que se había producido un "proceso profesional" de cara a la posible venta, pilotado por Goldman Sachs, que se cerró "sin ofertas en firme".

El documento de Alcoa al que ha tenido acceso este periódico expone que a partir de septiembre de 2017 hubo contactos con seis posibles compradores que fueron previamente seleccionados y a los que la multinacional con sede en Pittsburgh (Estados Unidos) ponía como condición para la venta la compra de alúmina al propio grupo (la materia prima que se fabrica en el complejo de San Cibrao, Lugo). Solo uno había mostrado previamente al proceso cierto interés, pero finalmente tampoco presentó ofertas en enero de 2018, cuando vencía el plazo.

Entre los fondos de inversión con los que hubo esos contactos se encuentra el estadounidense Atlas Holding (compró en su día a Alcoa las plantas de Amorebieta y Alicante, gestionadas bajo la firma Aludium que es, a su vez, uno de los grandes clientes del complejo de San Cibrao). Al menos, la descripción del posible comprador coincide con la de Atlas (los nombres de los sondeados no aparecen en el documento, al tratarse de un proceso sujeto a un contrato de confidencialidad). Este fondo puso el foco en el coste de los activos, en el mercado de la energía y en el contrato de alúmina. Se retiró del proceso por la incertidumbre en el mercado energético español y por el precio de las plantas.

Sidenor, sin oferta

Del documento se desprende que otro de los "tocados" pudo haber sido Liberty House Group, el fondo de inversión con sede en Londres (Reino Unido) que llegó recientemente a un acuerdo con Arcelor-Mittal para comprarle cuatro plantas europeas (en la República Checa, Rumanía, Macedonia e Italia). En su caso puso el foco en el coste de las plantas, el contrato de suministro de alúmina y el mercado energético, cuestiones por las que según el documento tampoco siguió adelante. Forman parte del listado otros dos fondos de inversión, uno de ellos con sede en Florida (Estados Unidos), que tiene entre sus empresas fábricas de producción de alúmina y de exportación de bauxita (otra de las materias primas para la fabricación de aluminio); y otro cuyo origen no se especifica, pero que está especializado en invertir en empresas en dificultades y en reestructuración.

Esta última no mostró mayor interés y el fondo norteamericano se retiró "debido a la incertidumbre del mercado energético y al coste de los activos".

En cuanto a los grupos industriales, la descripción de los sondeados coincide, según fuentes del sector, con Century (productor de aluminio primario con plantas en Estados Unidos e Islandia), y Sidenor, fabricante de acero con operaciones en España, Alemania, Francia, Italia y Reino Unido.

El primero, Century, mostró recelo por la tecnología Söderberg de las plantas y finalmente no presentó oferta. El segundo, Sidenor, pidió directamente entrar en el proceso de venta, pero finalmente no presentó oferta por no tener experiencia en el sector para buscar otras opciones de inversión.