10 de enero de 2019
10.01.2019

Rato acusa a Rajoy de haberlo echado de Bankia en una operación política

Achaca al Ejecutivo y al Banco de España la urgencia en salir a Bolsa

10.01.2019 | 01:41

El expresidente de Bankia Rodrigo Rato ha señalado al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy al asegurar que este fue el responsable final de su salida de la presidencia de la entidad, el 7 de mayo de 2012, momento en el que se inició "la intervención política". Durante su comparecencia en la segunda sesión del juicio por la salida a Bolsa de Bankia, el también exministro, que cumple actualmente una pena de cuatro años y medio en la cárcel de Soto de Real (Madrid) por el caso de las tarjetas black, ha apuntado también a la exministra de Economía Elena Salgado por la salida a Bolsa del banco, al asegurar que fue la que en última instancia dio el "visto bueno" a esta operación a un precio con un descuento "importante".

De hecho, ante la sección cuarta de la sala de lo Penal, Rato aseguró que tanto el Banco de España como el propio Gobierno apresuraron al banco a salir a Bolsa en un tiempo limitado de tan solo unos tres meses, ya que, en caso contrario, Bankia sería nacionalizada. "No era solamente una estrategia mercantil, la idea era que saliéramos de una vez de la situación anómala de las cajas en la que no se tiene acceso a capital. Yo compartía esa estrategia, era válida y positiva", subrayó el principal acusado del "caso Bankia".

En este sentido, el que también fuera exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) defendió reiteradamente el precio de la acción de Bankia en el momento de su debut bursátil, ya que, pese al descuento, confiaba en que el plan de negocio llevaría a unas ganancias futuras. Según indicó, BFA-Bankia tenía muchos argumentos a favor para llevar a cabo esta operación. "Era el mayor banco por activos, tenía más de diez millones de clientes, una gran preponderancia en determinadas regiones y gran capacidad para recortar gastos", declaró.

La entidad había establecido en torno a 600 y 800 millones de euros el recorte de gastos recurrentes que se conseguiría de forma anual con la operación. "Las sinergias que se planteaban en la estrategia eran perfectamente razonables", ha precisado.

Además, para Rato, el descuento en el precio de las acciones no era un aspecto importante para la sociedad matriz (BFA), que mantenía la participación en su balance como una inversión estable, no dispuesta para la venta. "Había que hacer una valoración a largo plazo", apostilló.

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