27 de junio de 2018
27.06.2018

La viguesa Seadrone inicia la construcción de un segundo barco dron, listo para 2019

La nueva unidad será más veloz y tendrá una mayor cobertura -La firma comienza la fase comercial y ampliará sus instalaciones en Cabo da Pedra

27.06.2018 | 02:30
El dron, durante una de sus últimas pruebas este mes. // Alba Villar

La firma viguesa Seadrone se encuentra ya en plena fabricación de una segunda embarcación no tripulada (USV) junto a Indra que estará lista en 2019. La empresa, cuyas instalaciones se encuentran en Cabo da Pedra, ha realizado todas las pruebas necesarias con el prototipo y comienza ahora la fase comercial. "Se trata de un barco multifuncional pero enfocado especialmente en salvamento y protección medioambiental", explica el responsable de la firma, Iñigo Echenique.

Controlado desde una mesa situada en tierra, una persona es capaz de mover el barco con un joystick y desplegar todos los dispositivos necesarios. Las cuatro millas de cobertura del modelo actual serán ampliadas hasta 15 en el nuevo modelo, que estará destinado al proyecto Civil UAV's Initiative que impulsa la Xunta junto a Indra y Babcock. "Será además más veloz, ya que podrá alcanzar los 40 nudos frente a los 30 actuales", indica el ingeniero naval.

Con un tamaño parecido a los 7,3 metros de eslora del prototipo, este USV con propulsión water jet (por chorro de agua) será capaz de desplegar balsas salvavidas o radiobalizas con solo apretar un botón. "Estamos incidiendo sobre todo en la seguridad", comenta Echenique, que también informa que están trabajando en su homologación.

La empresa

Seadrone inicio operaciones en octubre de 2016 con tan solo dos empleados. Pese al revés que supuso los efectos de una tormenta el año pasado -el fuerte viento hizo volar al agua uno de los contenedores con equipos informáticos y de laboratorio-, las pruebas siguieron adelante y cuentan ya con ocho empleados. Ahora, la firma se prepara para ampliar las instalaciones de Cabo de Pedra, al lado de la auxiliar conservera Aucosa. "Necesitamos más espacio para los próximos trabajos", explica Echenique.

El también responsable de la ingeniería Acubens -que ha trabajado con astilleros como Rodman, Factoría Naval de Marín o Gondán- explica que la firma se prepara la iniciar la fase comercial, para la que ya existe al menos un proyecto para el mercado civil.

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