15 de marzo de 2018
15.03.2018

Vodafone pierde la demanda contra Castellano y el resto de la excúpula de Ono

Reclamaba 140 millones por supuestas negligencias

15.03.2018 | 16:35

El Juzgado de lo Mercantil Número 3 de Madrid ha desestimado  íntegramente la demanda presentada por Vodafone contra la antigua  cúpula directiva de Ono, liderada entonces por José María Castellano, en la que la operadora británica, que  adquirió la compañía española en 2014, reclamaba una compensación de  140 millones de euros en concepto de daños y perjuicios por supuestas  negligencias de los exdirectivos.

En concreto, la sentencia desestima la demanda interpuesta por  Cableuropa, filial de Vodafone España, contra el expresidente de Ono,  José María Castellano (expresidente de NCG Banco), su ex consejera delegada, Rosalía Portela y su  ex director financiero, Carlos Sagasta, y condena a la operadora al  pago de las costas.

En un comunicado, Life Abogados, que representaba a Castellano y  Portela, afirma que la sentencia confirma que la gestión de estos  directivos "ha sido diligente" durante toda su trayectoria al frente  de Ono y señala que, prueba de ello, es que cuando se incorporaron a  la sociedad española en 2008 estaba en quiebra y cinco años después  fue comprada por la operadora británica por un valor de 7.200  millones de euros.

Vodafone reclamaba a los demandados el resarcimiento del daño  causado por una sanción impuesta por la Agencia Tributaria (AEAT) a  Cableuropa, ya que consideraba que los demandados, con el fin de  cobrar el bonus pactado con la empresa en caso de venta de la  compañía, cometieron irregularidades en el negocio de reventa  internacional de voz, eliminando los controles sobre la misma, lo que  provocó que ésta se viera envuelta en una trama de fraude de IVA.

Durante el juicio varios directivos de la antigua Ono afirmaron  que, con anterioridad a formalizar la compra del grupo el 23 de julio  de 2014, Vodafone ya sabía de la investigación de la AEAT, puesto que  le habían informado de ello en varias ocasiones."Por lo tanto, no cabe reprochar falta de información o  comportamiento engañoso por parte de los exdirectivos porque en el  momento de formalizar el contrato de compraventa, Vodafone conocía la  situación fiscal y financiera de Ono y, sin embargo, no puso ninguna  objeción a las condiciones de la operación", incide el despacho de  abogados.

Asimismo, la resolución considera carente de fundamento que el  fraude fiscal detectado sea responsabilidad de los exconsejeros, ya  que el área afectada "no carecía de controles" ni estaba exenta del  control de la auditoría interna", así como que tampoco consta que se  impulsara de forma específica la actividad de dicho negocio.

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