25 de enero de 2018
25.01.2018

La Naval supedita la construcción del ferri a la llegada de inversores

-Baleària congela el encargo mientras espera por nuevos dueños - El astillero de Sestao finalizará una de sus dos dragas en cartera

25.01.2018 | 02:09
Imagen de la draga "Vox Amalia", cuya construcción finalizará en el astillero cántabro Astander. // FdV

Casi cuatro meses después de haber solicitado el concurso de acreedores, La Naval de Sestao redobla sus contactos con las armadoras para blindar su cartera de pedidos. La compañía vasca tiene encargados tres buques en la actualidad, de los cuales uno será derivado a un astillero cántabro, mientras los otros dos -una draga y un ferri para Baleària- se encuentran supeditados a la llegada de inversores y de financiación.

Según confirmaron fuentes del comité de empresa a FARO, la compañía logró alejar los fantasmas de una posible pérdida del contrato del ferri para Baleària. Sin embargo, este paso no implica el inicio de las labores de construcción -previstas para finales del año pasado, pero que se pospusieron por la situación de la empresa-. Y es que este contrato valorado en 175 millones de euros se encuentra congelado a la espera del desembarco de inversores al grupo, una posibilidad que todavía no se vislumbra en el horizonte más inmediato. En estos momentos el administrador concursal todavía se encuentra en la fase de revisión de las cuentas con el objetivo de determinar cuál es la situación patrimonial de la compañía.

La llegada de capital fresco se convierte en una necesidad para la compañía tras la frustrada operación del inversor asturiano Manuel del Dago, que tras amagar con su desembarco en La Naval el pasado mes de agosto, finalmente no garantizó los cerca de 40 millones de euros para la ampliación de capital. El pasado mes de septiembre, el lehendakari vasco, Íñigo Urkullu, abrió la puerta a la entrada del Gobierno foral en su accionariado con una "participación minoritaria" que sirviese para atraer a otros inversores que inyectasen los fondos necesarios para sacar a flote al astillero vizcaíno.

El ferri para Baleària es el encargo más preciado de La Naval de Sestao tanto por presupuesto (175 millones de euros), como por la incursión que supondría en el segmento de buques propulsados con gas natural licuado (GNL), pero no es el único. Después de trasladar la construcción del cablero Living Stone a un astillero del muelle de Santurtzi a cambio de recibir nueve millones de euros, La Naval cuenta todavía con dos dragas en cartera para la armadora holandesa Van Oord.

La más avanzada, la Vox Amalia, se finalizará en los astilleros cántabros de Astander, según informa el diario Deia, mientras que la Vox Alexia, aún en fase de montaje de su estructura principal, se terminaría en el astillero vizcaíno. "Es la prioridad en estos momentos para nosotros", reconocen fuentes del comité de empresa. Otros astilleros están "pendientes" de la evolución del concurso de La Naval por si el traspaso de un buque a Astander se repite con el ferri.

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