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El "Maybe" pone rumbo a Mónaco

El "megayate" de 59 metros de eslora de MetalShips participará del 28 de septiembre al 1 de octubre en la feria Monaco Yacht Show

El "Maybe" abandona la ría, ayer, antes de poner rumbo a Mónaco para participar en la feria de "megayates". // Marta G. Brea

El "Maybe" abandona la ría, ayer, antes de poner rumbo a Mónaco para participar en la feria de "megayates". // Marta G. Brea

El Maybe, el superyate de 59 metros de eslora finalizado por el astillero vigués MetalShips & Docks, partió a primera hora de ayer de las instalaciones del Grupo Rodman en Moaña rumbo a Mónaco para participar del 28 de septiembre al 1 de octubre en una de las ferias sectoriales más importantes de Europa, la Monaco Yacht Show, donde compartirá espacio con otras 140 embarcaciones de lujo, como avanzó este periódico. El Maybe, todavía sin armador, tiene un precio de salida de 31,9 millones de euros, según Camper & Nicholsons, la empresa de ocio marino más antigua del mundo.

El barco fue encargado en un origen por el armador vigués Fernando Fernández Tapias al extinto astillero Factoría Naval de Marín (con el nombre Nenúfar II), pero éste canceló el contrato debido a varios retrasos en la obra. Tras la liquidación de la factoría marinense, MetalShips & Docks, la división de acero del grupo vigués Rodman, adquirió el buque (construido al 80%) al banco acreedor y continuó con el proyecto, bautizándose en un primer momento como Y102, y dándole su toque principal.

El buque no escatima en lujo. El exterior es diseño de Acubens Naval Architects, y la habilitación interior de Marcelo Penna Yacht Design, con seis cuartos con espacio para 12 pasajeros y una tripulación de hasta 16. Dispone de cinco cubiertas, ascensor, piscina, antena de telecomunicaciones e incluso un helipuerto. La búsqueda de comprador se ha encomendado a Camper & Nicholsons, que echa mano del lujo para tentar a los interesados: gimnasio, sauna, sala de cine o de masajes. Solo el camarote del armador tiene 60 metros cuadrados, con otros treinta adicionales de vestidor y baño. Los dos motores gemelos Caterpillar permitirán al Maybe alcanzar una velocidad máxima de 17 nudos, velocidad de crucero de 14 y autonomía de 5.000 millas náuticas a 12 nudos.

Con casco de acero y superestructura de aluminio, se trata del segundo barco de recreo más grande construido en España después del Naia, de 73 metros de eslora y obra del astillero vigués Freire, aunque fue construido como buque oceanográfico de lujo para un magnate mexicano. El proyecto original estimaba el valor del Maybe en unos 36 millones de euros, aunque no trascendió el importe de la operación por la que Metalships se adjudicó el buque inacabado. El astillero vigués, referencia en la construcción de buques para la industria offshore, ya concluyó en 2014 la renovación de la lujosa goleta Xarifa, de 49 metros y botada en 1927.

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