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El orfebre vigués de la fibra de carbono

IXO ha diseñado la mejor y más exclusiva mesa de billar del mundo y acaba de entregar un Lamborghini Aventador de 520.000 euros. Y todo vestido con este composite del siglo XXI

Pedro Sánchez con el Lamborghini Aventaro entregado este mes. // IXO

IXO Carbon lleva las siglas de Iconic Xtrem Objects, aunque la equis bien podría beber de excelencia. Su fundador es Pedro Sánchez Nogueira (Vigo, 1961), un amanuense revolucionario que talla la fibra de carbono en productos únicos, exclusivos y prohibitivos. Como un calzador de 185 euros, espinilleras para futbolistas de 270, monopatines (longboards) de 1.300 o una nueva piel para un Lamborghini Aventador de edición súper limitada de 520.000 euros. Aunque el producto con el que se ha coronado ha sido la fastuosa mesa de billar Elysium. Alta tecnología de lujo superlativo y exclusividad de película blockbuster porque, como explica su artífice, nadie en el mundo ofrece los servicios que presta IXO. Y todo se hace desde un rincón de Vigo.

En la compañía trabajan 72 personas, aunque en el taller de la ciudad son tres: un electrónico, un ingeniero de desarrollo mecánico y el propio Pedro, como contó a Fuera de Serie y han recogido medios como Luxury Launches, The Milliardaire, Luxatic o Toys for Big Boys. Utiliza piezas de electrónica Siemens o Festo, la estructura mecanosoldada de aluminio se elabora en Vincios y los moldes en Portugal. La aplicación de los composites de fibra de carbono y su barnizado, que a fin de cuentas hace de IXO una empresa única, se guarda con recelo en un taller de la calle Fontáns. Su mercado está en el exterior y todo su catálogo aparece en inglés.

La mesa de pool tiene 2,89 metros de largo, 78 centímetros de alto y 1,62 metros de fondo. Vale 160.000 euros, pero el target de este negocio no mira facturas y, como ha explicado Pedro Sánchez, "deberían venderse por 300.000". Necesita más de 1.000 horas de trabajo orfebre y solo en componentes IXO invierte unos 85.000. Nada se deja al azar y la empresa viguesa demuestra que hay medidas matemáticas para la belleza. "Todas las dimensiones de la Elysium guardan la proporción áurea, que se ha usado desde los antiguos templos griegos para guardar la estética visual en proporciones adecuadas a la percepción humana". La proporción dorada o el número de oro la ha aplicado IXO a sus mesas de billar como antes lo hicieron Pitágoras, Da Vinci o Le Corbusier.

Mesa de billar diseñada por la compañía. // IXO

Este capricho viene acompañado de un ordenador que reconoce el tamaño del jugador y se adapta a su estatura elevándose gracias a los motores incorporados en las patas, que hacen también de nivelador para los clientes más exquisitos. Si este billar sube a bordo de un buque su estructura es capaz de guardar el nivel para que no se mueva la bola. La marea podrá mecer el barco, pero nunca estropear esta jugada de alma gallega. Y otro detalle. Bajo el tapiz se esconde una placa de aluminio termocalentado capaz de elevar la temperatura hasta los 40 grados para eliminar la humedad del paño y que la bola ruede a gusto. IXO solo hará 50 unidades Elysium y tiene ahora entre manos unas tablas de surf con la misma pintura que usa el Aston Martin. Un capricho.

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