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Balance de contabilidad regional de España

Galicia destruye el 17% del empleo y el PIB cae un 8% en los seis años de la recesión

La economía necesita menos mano de obra para volver a crecer -El ladrillo y la industria, sectores que más sufrieron -La administración tiene 4.100 asalariados más que en 2008

Entre 2008 y 2014 la economía española sufrió lo que se conoce como doble recesión, con una pequeña recuperación del Producto Interior Bruto (PIB) en 2010 y posterior recaída (double-dip recession). Esta situación se reprodujo en Galicia y, de su análisis, se desprende una conclusión clara: la generación de riqueza cae, pero sufre mucho menos que el mercado laboral. El PIB gallego se contrajo durante ese sexenio un 8%, al pasar de 58.583 a 53.857 millones de euros. Por contra, el número de trabajadores disminuyó más del doble, un 17,4%, según la estadística Contabilidad Regional de España difundida esta semana por el organismo estadístico del Estado (INE). Hay una evolución desigual entre la riqueza que es capaz de generar Galicia durante un año y su reparto entre los agentes económicos.

Con un PIB (a precios corrientes, sin descontar la inflación) de 58.583 millones de euros en 2008, la economía de la comunidad tenía una fuerza laboral de más de 1,22 millones de personas, y que principalmente dependía de dos sectores: las actividades de comercio, hostelería y transporte (servicios) y la administración pública. Galicia exportaba el 8,32% de todos los bienes y servicios que España facturaba en el exterior, pese a que su peso real dentro de la economía estatal fuera del 5,25%. El mercado exterior gallego no ha perdido su músculo, y la estructura básica del mercado de trabajo sigue sin cambios destacables, pero Galicia frenó la recesión con una cuarta parte menos de empleados.

El mayor cambio estructural se produjo en el sector de la construcción, que destruyó más de la mitad de su plantilla en seis años. El ladrillo se deshizo de 76.800 puestos de trabajo, el 55% del total. El mismo año en que pinchó Lehman Brothers (2008) en Galicia se empezaron a construir 16.735 viviendas -en 2007 habían sido 37.913-, y en 2013 apenas superaron las 1.700. Así la construcción cerró el pasado ejercicio con 63.100 empleados, menos que el sector primario (agricultura y pesca). La aportación de la actividad constructora al PIB gallego cayó en la misma proporción que la reducción de empleos. La industria, y sobre todo las actividades manufactureras, fue el segundo sector más dañado al perder el 29,6% de su mano de obra. Eso sí, su peso en el PIB a precios corrientes sufrió un correctivo de casi el 20%. Esto es, la industria ajustó más su plantilla de lo que se contrajo su actividad.

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Y en este aspecto destacan las empresas de comercio, hostelería y transporte, que prescindieron del 11,3% de sus trabajadores pese a haber generado un 3,2% más de riqueza respecto a 2008. Dicho de otro modo, este sector ha dado por superado el doble bache recesivo con 38.000 trabajadores menos. La única actividad que sí aumentó su plantilla fue la que se sufraga con cargo a las cuentas públicas, ya que las administraciones elevaron en 4.100 personas su cuadro de personal. El impacto de la recesión en la industria y la destrucción de mano de obra cualificada y el tirón del gasto público explican también por qué algunas ciudades sufrieron más que otras el sexenio menos complaciente de la historia económica reciente.

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