El ministro de Economía, Luis de Guindos, afirmó ayer que la bajada de los tipos de interés a los que el Tesoro coloca su deuda da "más margen" de maniobra al Gobierno para acometer una reforma fiscal "que lo que va a hacer es que los ciudadanos noten que los impuestos bajan". Según explicó, que los tipos del bono a cinco años estén en mínimos históricos, incluso por debajo del 2%, "permite ahorros importantes" en los costes de financiación que paga el Estado. "Eso, independientemente de que dé más margen al Gobierno desde el punto de vista presupuestario, es una buena noticia para el conjunto de la economía", insistió.

Los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), por su parte, negaron ayer que bajar los impuestos directos aporte un mayor potencial de crecimiento, como señaló la semana pasada el presidente de la comisión de expertos para la reforma del sistema tributario, Manuel Lagares, en el Congreso.

Gestha indicó que países como Alemania y Francia, que registraron crecimientos del PIB del 3,3% y 2% en 2011, respectivamente, soportan una mayor presión fiscal que España, e incluso el peso relativo de los impuestos directos y de las cuotas a la Seguridad Social en Alemania es mayor que en España.

Los técnicos de Hacienda remarcaron que España tiene un déficit recaudatorio de casi 80.000 millones de euros al año en comparación con la media de países de la UE.

Según explicó Gestha, el comité de expertos sobrevalora la influencia de los impuestos en la mejora de la actividad económica, cuando es más relevante dotar al país de una estructura económica adecuada, impulsando la actividad industrial y favoreciendo la contratación laboral y el consumo.