España es, de lejos, el país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) donde más han aumentado las desigualdades económicas entre ricos y pobres con la crisis, con una media del 3%, cuando en el resto de países se situó en el 1%. Las causas: el paro y en un sistema de protección social que ha dado peor cobertura a los menos protegidos.

Entre 2007 y 2010 los ingresos del 10% de la población española más pobre cayeron de media anual un 14%, mientras que en ninguno de los otros Estados de la OCDE bajaron más del 10%.

Por contra, en esos tres años en que los más pobres perdieron prácticamente un tercio de sus ingresos, los incluidos en el decil del 10% más rico bajaron en España un 1%.

En ese periodo, el porcentaje de variación que mide la desigualdad económica se incrementó en casi un 3%, cuando en ningún otro país de la OCDE lo hizo en más del 1,5%.

La pobreza ascendió sobre todo entre los jóvenes de 18 a 25 años (cinco puntos porcentuales) mientras que bajó para los mayores de 65 años (ocho puntos).