El incremento de los precios y la congelación de las pensiones están abriendo la puerta en Galicia a un nuevo sistema de complementar las pensiones: las hipotecas inversas. Esta modalidad está ampliamente extendida en el Reino Unido y empieza a calar con fuerza en comunidades como Madrid y Cataluña.

En Galicia se han constituido hasta el momento 150 hipotecas inversas, pero un 3,45 de los mayores de 65 años están estudiando esta opción. Este porcentaje se dispara entre los jubilados madrileños hasta el 33,4% y de los catalanes (21,3).

La hipoteca inversa es un préstamo con garantía hipotecaria dirigido a personas mayores de 65 años o dependientes, cuya principal característica es que la entidad financiera paga una cantidad mensual garantizada y vitalicia sin que estos ni sus herederos pierdan la propiedad de la vivienda.

Ahora bien, en el momento en que los herederos quieran recuperar la vivienda tendrán que hacer frente al pago de las cuotas entregadas al titular de la hipoteca inversa más los intereses. En el caso que no pudieran o no les interesase la vivienda, ésta sería vendida y el banco se quedaría con lo que había anticipados más los intereses y el resto se repartiría entre los herederos.

Con este sistema, los jubilados convierten ese patrimonio –su vivienda– en liquidez mensual, mientras sigan viviendo en ella o bien la alquilen a un tercero.

La edad de las personas que suscribieron esta hipoteca de forma individual fue de 80 años, mientras que la medida de edad de los matrimonios fue de 78. Una edad muy avanzada con respecto a otros países europeos, donde este sistema se empieza a utilizar por parte de los jubilados mucho antes.

El director en Vigo de la compañía de hipotecas inversas Óptima Mayores, Luis Alonso Cerqueira, explica que este sistema se está consolidando por "la imperiosa necesidad que tienen los jubilados de obtener ingresos adicionales, ya que las pensiones españolas son un 40% inferiores a la media europea".

Antes de la crisis constituían las hipotecas inversas con 19 entidades financieras entre bancos, cajas y aseguradoras. Las fusiones de las entidades, la falta de liquidez y el stock de viviendas que tiene el sector financiero ha reducido los operadores finales a nueve.

"De hecho, Caixa Galicia hacía hipotecas inversas antes de la fusión pero Caixanova, no. La entidad resultante no comercializa ahora este producto", señala Alonso Cerqueira.

El director de la oficina de Óptima Mayores en Vigo afirma que, a causa del aumento de personas mayores en España, el sistema de pensiones puede llegar a verse afectado con la posibilidad de que se reduzca el importe de las mismas en un futuro no muy lejano.