La situación para los 18 buques que integran la flota viguesa abanderada en Malvinas y afectada por la imposibilidad de acceder a los puertos de Uruguay, Argentina y Brasil €tal como acordaron el pasado martes los presidentes del mercado común sudamericano Mercosur€ se presenta "muy compleja" y con "malas soluciones" en el futuro inmediato. Además, la situación, lejos de mejorar parece enredarse con el paso de las horas. Es el sentir de algunos de los afectados, que estos días hacen números y despliegan todas sus capacidades e influencias para buscar alternativas al puerto de Montevideo, utilizado desde hace veinte años como base de operaciones de la flota española en el Atlántico Suroccidental.

Ayer se hacía pública la declaración del propio Mercosur €presidido por la argentina Cristina Fernández€ en la que los presidentes de sus Estados miembros y asociados "reiteraron el compromiso oportunamente asumido de adoptar, de conformidad con el Derecho Internacional y sus respectivas legislaciones internas, todas las medidas susceptibles de ser reglamentadas para impedir el ingreso a sus puertos de los buques que enarbolen la bandera ilegal de las Islas Malvinas". Tal declaración confirma los temores de los armadores vigueses ya que entre los Estados asociados de Mercosur se encuentra Chile, precisamente una de las alternativas que manejaban como alternativa a Montevideo y al que incluso algunos habían decidido acudir en demanda de información sobre su disposición a aceptar la entrada de sus buques en Punta Arenas.

De confirmarse que esta opción se frustra, otras que se barajan afectan a puertos de Namibia o Canarias, aunque la lejanía del caladero implicaría una importante pérdida económica y de tiempo. En el caso de Namibia, por ejemplo, el puerto de Walbis Bay, con gran persencia también de los principales grupos pesqueros vigueses y gallegos, se encuentra a 15 días de navegación del caladero malvino, mientras que el de Las Palmas está a 22 días, que se multiplican por dos sumando la travesía de vuelta.

Volver a descargar a Vigo, a unos 25 días del caladero, es otra de las posibilidades, aunque se ve cara y poco operativa para buques que no sean los de mayores dimensiones y los centrados en capturas únicas y de valor, como el calamar.

Las fuentes consultadas, que también llegan a señalar Azores, a más de 15 días del caladero austral, aunque en tal caso aluden a dificultades de infraestructura. "Podría valer para algunos barcos pero para toda la flota, parece difícil"€ aseguran.

Así es que de de las pocas soluciones que ahora parecen quedar son la de usar los servivios de la compañía marítima griega Lavinia Corporation, que tiene el monopolio del transporte de mercancías en Malvinas. Se trata de una salida que también presenta enormes complicaciones. Una de ellas es que, al operar en régimen de monopolio, marcaría a su conveniencia plazos y precios, que se estiman "muy caros" y condicionarían la rentabilidad de las capturas de los peces menor cotización.

Uruguay

Mientras, los operadores portuarios de Montevideo estarían ejerciendo toda la presión posible ante el gobierno del país para paliar las pérdidas que causaría en la economía local la ausencia de toda la flota de Malvinas, estimada en entre 200 y 300 millones de dólares al año por el pago de tasas y servicios portuarios, talleres de reparaciones y hasta servicios para las traipulaciones.

En parelelo, tal como ayer publicaba el diario El País de Uruguay, un informe de la propia Prefectura Naval mantiene que, por ley, nada impide a los barcos de Malvinas operar en los puertos uruguayos. Al tiempo, las autoridades del país redactan el protocolo que marca las normas de aceptación de buques en su puerto.