El sector atunero acusa a la UE de "regalar el mercado a la competencia y destruir la industria"
"No trasladamos la producción a Papúa porque no queremos esclavizar a nadie", advierten
P. Piñeiro - Vigo
La V Conferencia Mundial del Atún que reúne desde ayer en Vigo a iniciativa de la patronal conservera española Anfaco a representantes de empresas y más de una veintena de países que concentran el 90% de la producción mundial de atún –tanto del sector extractivo como del transformador– evidenció lo lejos que están las posturas de los empresarios comunitarios del sector de los designios de la UE. Y es que los efectos de algunos acuerdos comerciales suscritos por la UE con terceros países pero con mayor énfasis el firmado con países asiáticos como Papúa Nueva Guinea o Fiji –con exoneración de aranceles y normas de origen– tiene en estado de máxima tensión a la industria atunera de la UE. Ayer el sector incluso llegó a avisar de la posible "desaparición del sector transformador en la UE y daños al extractivo" como consecuencia de un pacto que podría introducir en el mercado comunitario unas 350.000 toneladas de atún enlatado por parte de los principales países competidores, como Tailandia, que ya proyectan plantas en Papúa para aprovechar la "puerta abierta" por la UE a su mercado.
"La UE está regalando su mercado [a los competidores] y destruyendo su industria". Con tal contundencia llegó a manifestarse ayer Ignacio Achaga, presidente del potente grupo atunero Albacora, con 24 atuneros en activo, dos mercantes, tres grandes plantas de transformación en el País Vasco, Galicia y Ecuador y 3.600 empleos.
Achaga rebatió las afirmaciones y la "esperanza" trasladada tanto por los representantes institucionales –CE, Gobierno y Parlamento Europeo– presentes en la Conferencia Mundial del atún en Vigo para recordar que "no hacen falta estudios del impacto económico y social de tales acuerdos [como el que encargó la CE a instancias del Parlamento Europeo y del que hasta se cuestiona la imparcialidad de sus redactores] para saber qué representan estos acuerdos".
Así, arremetió Achaga, lo mismo que antes otros representantes del sector, contra el presidente de la CE, José Manuel Durao Barroso, quien llegó a recomendar a los empresarios comunitarios que se instalen en Papúa para contrarrestar la competencia que desde allí les pudiera llegar. "Allí se van a instalar nuestros competidores, como los tailandeses, que pagan salarios de 130 dólares al mes y 50 a los trabajadores de países como Birmania y nosotros no nos vamos a instalar allí porque no queremos trabajar con esclavos; no queremos esclavizar a nadie", señaló antes de señalar que "lo que pretendemos es mantener empleo aquí".
Desde el sector industrial, que en la conferencia coincidió en reiterar la necesidad de revocar o revisar tal acuerdo, se preguntaron por qué en tales acuerdos no se acompañan, por ejemplo, de licencias de pesca en Asia. "Dónde están la coherencia y el equilibrio", preguntaron.
No sin ciertas dosis de ironía por parte empresarial ya que algunos de sus representantes incluso agradecieron"el trabajo y los esfuerzos realizados" por los dirigentes comunitarios, se recordó incluso la suspensión dos veces de una entrevista de los atuneros comunitarios con el comisario de Comercio, Karl de Gourt, para abordar esta nueva "amenaza" y "riesgo inminente" para el sector y se rebatieron las afirmaciones oficiales que señalan que "una cosa son las previsiones y otra los hechos y las exportaciones de Papúa a la UE no pasan de 18.000 toneladas".
Para la industria comunitaria no es, sin embargo "de recibo" que "la UE espere a que se cause un daño irreversible al sector para actuar".
En la Conferencia inaugurada ayer en Vigo, el sector recibió el apoyo tanto del Gobierno Central como de la Xunta. Así, la ministra de Medio Marino, Rosa Aguilar, –que aprovechó su estancia en Vigo para conocer la sede de la patronal conservera Anfaco– señaló que no permitirá acuerdos entre la UE y terceros países "que pongan en peligro el desarrollo empresarial y la generación de empleo" de una "industria estratégica". Aguilar indicó también que el Gobierno afronta la reforma de la Política Pesquera Común (PPC) "con interés especial" en lo que respecta a flota atunera e industria transformadora y apuntó que debe guiarse por la "transparencia y equidad" respecto a terceros países, para garantizar la "reciprocidad". "Hay que ser tremendamente exigentes con la UE y lo vamos a ser", dijo, al tiempo que reiteró que el Gobierno "sigue permanentemente" las negociaciones con países que pueden ser competidores de la industria española. Aguilar avanzó que España "va a dar la batalla" para que la nueva PPC incorpore la sostenibilidad económica, social y ambiental.
Por su parte, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, apeló a la "colaboración institucional" para defender los intereses del sector conservero y pesquero en la UE y sobre los acuerdos con Papúa y países del Pacífico coincidió con el sector en "se aprovechan de requisitos más laxos" para competir. Núñez Feijóo recordó que que el Ejecutivo gallego ha destinado más de 150 millones de euros al sector comercializador y transformador de la comunidad autónoma en la presente legislatura.Además, señaló la importancia de "trabajar unidos y dar imagen de cohesión" y recordó la importancia de "promover medidas" que "traten de frenar" el fenónemo de la piratería en el Índico o la búsqueda de soluciones para luchar contra la pesca ilegal.
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