La empresa gallega Solar PST venderá a partir de ahora el único ascensor neumático por vacío del mercado, un elevador de bajo coste, cilíndrico y panorámico que se puede instalar sin necesidad de foso, sala de máquinas, poleas o engrase y se apoya sobre cualquier tipo de suelo, sin necesidad de perforarlo. El aparato, que la compañía gallega comercializa en exclusiva en Europa e instala por un precio mínimo de 18.000 euros, está especialmente diseñado para su colocación en chalés, adosados y edificios comerciales de hasta cuatro plantas o 12 metros de altura a cubrir.

El presidente de Solar PST, Silvino Fernández, comentó durante la presentación del nuevo elevador que al funcionar con aire, se trata de un aparato de bajo consumo porque no consume energía en los descensos. "Es el elevador más seguro del mundo porque en caso de que se produzca un corte de luz, el ascensor baja automáticamente y se abre para impedir que el usuario se quede atrapado", comentó. Este dispositivo de seguridad y el hecho de que estar acristalado con una visión panorámica de 360 grados convierten el elevador de Solar PST en el ascensor perfecto para los claustrofóbicos.

Solar PST comercializará e instalará –si el usuario así lo solicita– los tres modelos de ascensor disponibles, de 78, 93 centímetros de diámetro o de 1,23 metros, en función de las necesidades de cada caso. Sólo el más grande tiene capacidad para albergar una silla de ruedas convencional, aunque en el mediano sería posible introducir algunos modelos especialmente estrechos. El aparato consiste en realidad en un conducto transparente y cilíndrico con una cabina que se desplaza arriba y abajo, movida por aire. El techo de la cabina actúa con un émbolo que se mueve gracias a una especie de aspiradora situada en la parte superior del dispositivo y hace que el elevador suba. Para bajar, el ascensor no consume electricidad porque desciende por efecto de la gravedad, por eso es de bajo consumo e impide que los usuarios se queden encerrados.

El elevador neumático ha sido diseñado por una empresa americana que tiene la patente, y fabrica sus dos modelos más pequeños en España, mientras que una factoría de Florida (EE UU) se encarga de la fabricación de los modelos más grandes, los que tienen más mercado en Norteamérica.