El sector mejillonero está totalmente de acuerdo: "Esta marea roja llega en el peor momento". Así se pronunciaban ayer diferentes dirigentes en relación con el imparable avance del fitoplancton portador de biotoxinas, que provocó nuevos cierres de bateas y hace que solo queden disponibles 7 de los 49 polígonos, todos en Arousa.

Tras los cierres decretados por la mañana, correspondientes al polígono Redondela D, en Vigo, y al Cambados D, en Arousa, todas las rías excepto la arousana permanecían vetadas a la extracción y comercialización. Pero por la tarde se autorizaba de nuevo la actividad en el Redondela D, aplicándose la prohibición exclusivamente a una batea.

Este parque había dado positivo, y cautelarmente se decidió cerrar todo el polígono. Ahora la Consellería do Mar debe resolver el correspondiente expediente contra la batea cerrada, para determinar si se movieron cuerdas de un polígono afectado por marea roja hacia éste, que estaba limpio.

Lo sucedido es la prueba de que la acción de un bateeiro puede perjudicar a los demás y de que la consellería va a aplicar "mano dura" y no va a consentir "ni el más mínimo desliz", reiteran en Mar.

Según los datos que maneja el Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino (Intecmar), el órgano encargado del control de las aguas y los productos que decreta los cierres de bateas cuando detecta altos niveles de toxicidad, están cerrados 42 polígonos mejilloneros y uno de ostra, permitiéndose la extracción en los Pobra H, G, A, y B, Vilagarcía A, Cambados A2 y, para ostra, en el Grove B, el Grove A y el Redondela A.

Es, por tanto, un duro golpe para el sector, y no sólo para los productores, sino también para depuradores, cocederos, conserveros y clientes en general de España, Francia, Italia y otras latitudes. La gran preocupación se centra ahora en el desabastecimiento de las industrias que habían empezado ya su campaña o estaban a punto de hacerlo.

Así lo reconoce Javier Blanco, presidente de la Asociación de Mexilloeiros Virxe do Rosario (Vilagarcía), una de las pocas que ayer aún podían trabajar. "La situación es muy preocupante para todos –manifiesta–, pues este episodio llega en plena campaña y cuando el mejillón está en su mejor momento, para industria y fresco". Considera que "esta marea roja tiende a empeorar, y puede ir para largo, porque cada vez los ratones se mueren antes", en referencia a los animales que se usan en Intecmar para los bioensayos que determinan la presencia de biotoxinas. "Es imposible atender todos los pedidos de las depuradoras", se lamenta. Lo mismo opina Benito Rial Oubiña (Baraca), presidente de la Asociación Illa. "Ahora es cuando mejor está el mejillón –asegura–, y lo único que hace esta marea roja es hundirnos por completo". Según Baraca, el molusco no sólo está en carne, como popularmente se dice cuando está gordo, sino que "el rendimiento que ofrece es excelente, por encima del 20%, lo cual hacía que empezara a venderse muy bien tanto para conserva como para fresco". Lo que sucede es que "ahora llega este parón en plena campaña y nos destroza", lamenta el isleño.

La presencia de fitoplancton portador de biotoxinas en las rías gallegas afecta también a algunas zonas marisqueras. Actualmente están cerradas la Zona I de O Burgo-Coruña, Camariñas y la Zona IV.2 de Vigo.