04 de marzo de 2010
04.03.2010

Soros, un filántropo con fauces de tiburón

El financiero lidera a fondos de alto riesgo en inversiones contra el euro al tiempo que arremete contra el capitalismo

04.03.2010 | 07:30

"Encuentra una tendencia cuya premisa sea falsa y apuesta tu dinero contra ella". La máxima se atribuye a quien se considera uno de los inspiradores de los ataques especulativos que en las últimas semanas ha sufrido el euro y en los últimos días la libra esterlina aprovechando las debilidades estructurales de las economías griegas, española, portuguesa e italiana y el elevado déficit de las cuentas públicas del Reino Unido.
George Soros (1930, Budapest, Hungría) ha convertido los agujeros negros del sistema financiero en la principal fuente de una fortuna que se estima en 11.000 millones de dólares. Pero su perfil está lleno de aristas. Al tiempo que destina fuertes sumas de dinero a proyectos sociales y apadrina movimientos políticos favorables a la democracia, critica con dureza las injusticias del capitalismo y señala las debilidades de las que se aprovecha.
La suya es la historia de una constante profecía autocumplida. Un 16 de septiembre de 1992 se atrevió a desafiar al Banco de Inglaterra, propiciando la devaluación de la libra al vender 10.000 millones de la divisa británica. En 1997 lideró un ataque contra la moneda de Tailandia que provocó derivaciones en varias economías del sudeste asiático (Filipinas, Malasia e Indonesia). Tres años antes la víctima fue el peso mexicano.
La estrategia no ha sido muy distinta en su "modus operandi" con las recientes operaciones contra el euro y la libra. George Soros preside la Soros Fund Management. Junto a otros "hedge funds" (fondos de alto riesgo) y grupos inversores capaces de movilizar miles de millones de euros apuestan a la baja contra una moneda o productos financieros (como puede ser la deuda de un país). La táctica consiste en vender masivamente, tirar a la baja precios y volver a comprar mucho más barato. Los "hedge funds" lo hacen incluso con productos derivados que permiten negociar títulos sin cambiar la propiedad. Los fondos los piden prestados a cambio de una prima, provocan el ataque, consiguen el beneficio y los devuelven a sus propietarios. Se sospecha que Grecia utilizó esos productos para ocular el volumen real de su deuda pública.
Las propias opiniones de Soros contribuyen a generar un clima de opinión favorable a las operaciones especulativas. Recientemente ha declarado que las debilidades de la zona euro son estructurales y no coyunturales y que sin una política fiscal común el euro no será capaz de sobrevivir la crisis griega. El problema para la Unión Europea es que si bien es capaz de articular medidas de rescate para Grecia será muy complicado que haga lo propio con países de mayor entidad como España. Esa incertidumbre es la que aprovechan los fondos para apostar a la baja contra el euro.
Las opiniones de Soros son respetadas en el implacable universo financiero. Su visión global de las finanzas es producto de su propia trayectoria vital. Nació en el seno de la familia judía que tuvo de cambiar su apellido original (Schwartz) para huir del antisemitismo de los nazis. Su padre, el escritor de esperanto, Tivadar Soros, ayudó a mucha gente a escapar del Holocausto en la Hungría fascista. En 1946 George Soros se escabulló de la ocupación soviética participando en un congreso de esperanto en Occidente, lengua que conocía desde niño gracia a su progenitor. Se instaló primero en Inglaterra, donde se licenció en la London School of Economics en 1952, pero terminó obteniendo la nacionalidad de Estados Unidos. Allí trabajó como broker y analista en distintas firmas. En la década de los ochenta, ya con una fortuna estimada de 25 millones de dólares, Soros respaldó el movimiento Solidaridad en Polonia y la disidencia contra los soviéticos en Checoslovaquia. Se la atribuye un papel determinante en la Revolución de las Rosas en Georgia. En 2004 destinó dinero para evitar la reelección de George Bush y en 2007 manifestó su apoyo público y económico a la campaña de Barack Obama.
En paralelo a su carrera como financiero acaparador de fortunas, Soros ha destinado cantidades ingentes de dinero a organizaciones que apoyan la formación en Derecho, Medios, Cultura e Internet. Gastó 250 millones de dólares en la Central European University de Budapest, que fundó en 1991 para estudiantes de la Europa del Este. Hay quien le ve retirado en las pampas gauchescas de Argentina, donde posee 400.000 hectáreas de terreno y 160.000 vacas.

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