22 de octubre de 2009
22.10.2009
Principio de acuerdo

Magna acepta destituir a 900 personas en la planta de Zaragoza

Son 432 menos que la anterior propuesta de la multinacional, sobre una plantilla de cerca de 7.500

22.10.2009 | 19:25

Los sindicatos y la dirección de Magna han llegado a un principio de acuerdo sobre el futuro de la planta de General Motors (GM) en Figueruelas (Zaragoza) que implicará el despido de 900 trabajadores, 432 menos que la anterior propuesta de la multinacional, sobre una plantilla de cerca de 7.500.

El ministro de Industria, Miguel Sebastián, que ha mediado entre ambas partes en una reunión que se ha prolongado durante más de tres horas, ha afirmado que el preacuerdo "garantiza" el futuro de la planta española durante diez años gracias a un plan industrial "competitivo", que permitirá que continúe como la factoría "más importante de Opel".

Sebastián ha considerado que se trata de un preacuerdo "muy satisfactorio" porque garantiza el mantenimiento de la capacidad productiva de la planta, cifrada en 478.000 unidades al año, incluida la nave de prensas, cuyo futuro no estaba garantizado hasta ahora, así como la asignación del nuevo Opel Corsa a partir de 2013.

Figueruelas asumirá hasta 2013 el 70 por ciento de la producción conjunta de la planta española y de la de Eisenach (Alemania), donde también se fabrica el Corsa, y a partir de ese año la factoría zaragozana ampliará su peso hasta el 72 por ciento.

En la reunión han estado presentes los seis sindicatos que componen el comité de empresa -UGT, CCOO, CGT, OSTA, USO y ACUMAGME-, aunque sólo han firmado el preacuerdo los dos primeros, que suman 19 de los 35 miembros, mientras que el resto han decidido consultarlo previamente en asamblea o rechazan los planes de Magna, que con ese principio de acuerdo está más cerca de tomar el control de Opel, filial europea de la estadounidense GM.

La huelga todavía sigue en pie

La desconvocatoria de la huelga anunciada por el comité para los días 28 y 30 de octubre y 3 y 5 de noviembre depende de lo que decidan los afiliados de cada uno de los sindicatos en las asambleas que se celebrarán los próximos días.

A partir de ahora, la representación sindical tendrá que negociar con Magna el modo en que se acometerá el ajuste laboral pactado, así como el plan de ahorro en el que debe participar la plantilla, y que podría implicar rebajas salariales, a cambio de una participación en la empresa del 10 por ciento.

El consejero delegado de Magna, Sigfried Wolf, que ha subrayado que en las negociaciones no se ha beneficiado a ningún país en detrimento de otros, ha lamentado los despidos, pero ha destacado que su intención es fabricar "mejores productos a mejores precios" para incrementar las ventas, volver a los beneficios, y ampliar la plantilla.

Pedro Bona, de UGT, y José María Fernando, de CCOO, han valorado que Magna se ha comprometido a aplicar un ajuste "socialmente responsable", aunque han admitido que va a ser un "proceso duro".

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