11 de octubre de 2009
11.10.2009

El truco infalible de las Sicav

La ingeniería financiera permite eludir el 20% por las plusvalías

11.10.2009 | 00:50

España cuenta con más de 3.000 Sicav, que poseen un patrimonio de 25.000 millones. Son sociedades acogidas a la legislación específica de instituciones de inversión colectiva, que gozan de importantes ventajas fiscales. Una de ellas es que los titulares de estas sociedades cotizan sólo el 1% de sus plusvalías, frente al 18% de media que cotizan los declarantes del IRPF, como es el caso de los trabajadores y, por tanto, el grueso de las familias de este país. Para evitar que una posible subida de impuestos les pueda afectar están realizando movimientos de capital en la trastienda que son legales, pero que sirven para evitar declarar a Hacienda.

Las grandes fortunas españolas se están preparando para una posible reforma fiscal que grave más a los que más tienen, aseguran los expertos. Y de ahí que se estén produciendo, con más asiduidad de lo habitual, movimientos en la trastienda para evitar que una subida de impuestos les pueda afectar. ¿Cómo? Por la puerta de atrás. Los beneficios obtenidos a través de las sociedades de inversión de grandes patrimonios, conocidas como Sicav, se invierten y lo que se hace es recuperar el capital, que apenas tributa a Hacienda. Pura ingeniería financiera.
Subir o no los impuestos a las Sicav se ha convertido en motivo de debate en España a raíz de la reforma fiscal anunciada por el Gobierno y que ahora negocia con el resto del arco parlamentario en el Congreso de los Diputados. Sicav significa sociedad de inversión inmobiliaria de capital variable, para cuya constitución se necesita un mínimo de 2,4 millones de euros y debe contar al menos con 100 socios o partícipes, lo que la convierte en una sociedad de inversión colectiva. Tributa el 1% en el Impuesto de Sociedades, frente al 30% que cotizan las sociedades mercantiles. Pero si alguno de sus socios recoge beneficios o vende activos, pagará por las plusvalías un 18% a Hacienda, igual que cualquier pequeño o mediano ahorrador que disponga del dinero que tenga depositado en fondos de inversión.
Y es aquí donde empiezan los movimientos. Lo que tributa a Hacienda son los beneficios, pero no el capital, así que se retira el capital pero no las plusvalías, de tal manera que el pago a Hacienda es nulo o casi nulo.
Un experto lo explica de manera gráfica. Supongamos que los dueños de una Sicav obtienen al final de un ejercicio fiscal un beneficio de un millón de euros. Si lo retiran, tienen que pagar a Hacienda el 18% de esa cantidad, que en este caso concreto pasará a ser del 20% a partir de 2010 con la reforma fiscal.
Pero si en vez de retirar ese millón de euros de beneficios se retira reduciendo capital invertido la tributación es mínima, casi inexistente.
"Las plusvalías se vuelven a invertir, en lugar de repartir los beneficios. De hecho, desde que empezó la crisis, muchas de las grandes fortunas han recuperado parte de su capital y lo han destinado a bonos del Estado, letras del Tesoro y otro tipo de inversión que les garantizan rendimiento y con un coste prácticamente nulo", explica otro especialista en ingeniería financiera para grandes capitales.
Los partidos de izquierda y los sindicatos exigen al Gobierno que suba la tributación a las Sicav, y entre las grandes fortunas se teme que finalmente haya alguna modificación en este sentido. El propio Ejecutivo y los analistas financieros han advertido del riesgo que conllevaría una medida de esta naturaleza, ya que las sociedades de este tipo están sujetas a la legislación europea y se podría producir una fuga de capitales hacia otros países, como Luxemburgo o Irlanda.

La CNMV pide que los accionistas voten el salario de los altos ejecutivos
La CNMV propondrá al Ministerio de Economía y Hacienda que obligue a las compañías cotizadas en Bolsa a detallar el sueldo de cada uno de sus consejeros y que las retribuciones sean votadas por los accionistas, según publicó ayer El Economista.
El diario señala que la CNMV también quiere limitar las indemnizaciones que pueden llegar a cobrar los altos ejecutivos de las cotizadas, interviniendo así en la polémica que se generó a raíz de que se conociera que el consejero delegado del BBVA, José Ignacio Goirigolzarri, se jubilará anticipadamente con una pensión de 3 millones de euros brutos anuales.
Un portavoz de la CNMV no quiso confirmar la información y señaló que la actuación del organismo en esta materia se regirá por los principios trazados por su presidente, Julio Segura, que recientemente anunció su intención de que la remuneración de los consejeros de las cotizadas esté exenta de incentivos "cortoplacistas" que puedan ir en contra de los accionistas.
La divulgación de la remuneración específica de cada consejero y la votación en la junta general de accionistas de la política de retribuciones han sido algunas de las recomendaciones de la Comisión Europea en esta materia, que apenas han sido incorporadas por un tercio de los miembros de la Unión Europea.
En su último Boletín Trimestral, la CNMV ya advertía que en 2007 y 2008, las recomendaciones del código de buen gobierno (el llamado Código Conthe) que menos habían sido seguidas eran las relativas a la transparencia de las retribuciones de los consejeros.

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