La crisis económica y financiera disparó el año pasado en Galicia el número de empresas y hogares declarados en quiebra. La incapacidad para afrontar los pagos llevó a 156 sociedades y a 29 familias a presentarse al concurso de acreedores -la antigua suspensión de pagos y quiebra-, colocando a Galicia como la quinta autonomía con mayor número de procesos en 2008, por detrás de Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía y Madrid. Construcción, industria y comercio acaparan el 70% de los concursos.

De los 185 procesos que se iniciaron en Galicia (sumando familias y empresas), 172 fueron concursos voluntarios y 13 necesarios, según las estadísticas publicadas ayer por el INE. En el caso de las empresas, los deudores concursados aumentaron un 218,3%, al pasar de 49 empresas en 2007 a 156 en 2008. En cambio, las familias declaradas en quiebra en ese mismo periodo prácticamente se duplicaron, pasando de 15 a 29 (+93,3%).

"Por los estudios de solvencia de los bancos, que no son positivos, el número de concursos se disparará todavía más este año", explica Juan Mosquera, socio de Mosquera, Prieto y García Asociados, empresa que se dedica a la gestión de seguros de crédito en Galicia. "Hace unos años los impagos procedían siempre de empresas dudosas, pero ahora afectan ya a compañías de cierta trayectoria y viabilidad, que se ven abocadas a presentar concurso por falta de liquidez", aduce este experto.

Las primeras firmas en caer han sido las constructoras, como así se refleja en las estadísticas del INE, por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y la contracción del crédito. "Pero ahora toca a todos los sectores", apunta Mosquera. Así, de los concursos presentados en 2008, 41 estaban vinculados al sector de la construcción; 38 a la industria, y 31 al comercio. Las inmobiliarias acapararon otros 17 en Galicia.

En el conjunto de España, las familias y empresas declaradas en quiebra sumaron 2.902 (374 hogares y 2.725 firmas), lo que supone un aumento del 197,3% respecto a 2007. También en este caso, el 67% de las empresas tenía como actividad la construcción, la industria y las inmobiliarias y servicios empresariales.

No obstante, los procesos ya afectan a actividades ajenas a los sectores más castigados, como campos de Golf, equipos de fútbol, empresas tecnológicas e industrias textiles, según el Registro de Economistas Forenses. Este departamento, dependiente del Consejo General de Colegios de Economistas, vaticina además que este año se acogerán al concurso de acreedores entre 4.500 y 5.000 empresas y familias ahogadas por las deudas.

En el caso de los hogares, la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa y Consumidores asegura que declararse en quiebra tiene un coste adicional de 20.000 euros para una familia con una deuda de 150.000 euros (126.000 de hipoteca; más de 15.000 de coche y 9.000 de préstamos al consumo).