30 de julio de 2008
30.07.2008

Astilleros Moa de Meira plantea una regulación para casi toda su plantilla

30.07.2008 | 02:00

Afectará a la práctica totalidad de los empleos para un período inicial de tres meses ampliable a tres más

El Grupo Moa de Meira ha planteado a los trabajadores la necesidad de acometer un expediente de regulación temporal de empleo por tres meses, con la posibilidad de que se aumente a otros tres meses más, para hacer frente a las dificultades económicas por las que atraviesa la empresa, producto de la situación de crisis y por la falta de financiación. La empresa tiene pendiente la venta de 10 embarcaciones de recreo de gama media-alta entre 9 y 12 metros de eslora, y está construyendo otras dos más.
El comité de empresa acepta el expediente de regulación temporal de empleo, condicionado a que el empresario haga efectivos los salarios de los meses de junio y julio. El segundo todavía no está vencido, pero aseguró que ambos los hará efectivos en agosto.
De los 59 trabajadores que el grupo tiene en plantilla, el expediente afectará a 46. De los restantes, a 6 les efectará en el 80% de la jornada y a 4 en el 50%. Sólo 3 trabajadores quedarán al margen de la regulación.
El Grupo Moa está integrado por la astillero Moa Técnica, con 31 trabajadores e Industrias Navales La Moa, con 28. La empresa fue fundada en 1997 por Alfonso Collazo Aparicio e inicialmente estuvo dedicada a la fabricación de embarcaciones de recreo a vela en poliéster reforzado con fibra de vidrio y reparación y reformas integrales de barcos.
En 1999 abandonó las reparaciones para dedicar todos los recursos de la empresa a la fabricación en serie de embarcaciones de recreo y fabricados industriales en PRFV, incorporándose a la producción de la gama de veleros el modelo "RO-330" y fabricados industriales para el sector acuícola.
La creación de la oficina técnica en 2000 supuso el despegue en la realización de proyectos propios.Hace un año contaba con una plantilla de unos 90 trabajadores. El Grupo Moa posee un terreno de 9.400 metros cuadrados en el polígono de A Borna-Meira (Moaña), con unas instalaciones de 4.100 metros cuadrados.
El propietario Alfonso Collazo se encuentra en libertad bajo fianza de 120.000 euros tras haber sido detenido en enero de este año con la organización de blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico atribuida al vigués Juan Carlos González Martín, "Culebra", todavía en fase de instrucción por el Juzgado de Instrucción número 3 de Vigo.
El responsable de la CIG, Juan José Melón, afirma que la situación por la que atraviesa el grupo, "es consecuencia directa de la crisis económica. La empresa pasa por momentos difíciles por el tipo de actiuvidad que realiza, a pesar de que va destinada a personas de un poder adquisitivo alto".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook