17 de junio de 2008
17.06.2008

Citroën reanuda su producción pendiente de la huelga de los camioneros franceses

17.06.2008 | 02:00
Marcha lenta de los camioneros franceses ocupando dos carriles de una autopista.

La factoría viguesa se aprovisionó de componentes galos para varios días

La factoría viguesa del Grupo PSA Peugeot Citroën reinició ayer su actividad tras la suspensión del paro por parte de las principales asociaciones de transportistas en la provincia de Pontevedra. Fuentes de la empresa señalaron que, no obstante, siguen existiendo problemas puntuales de suministro que poco a poco se están resolviendo.
La preocupación de la dirección de la planta se centra ahora en los componentes que proceden de Francia, debido a la huelga de los camioneros franceses que se concentran en los puestos fronterizos con España. Desde el pais vecino se importan fundamentalmente los motores, cajas de cambios y neumáticos de los modelos que se montan en Vigo. Fuentes de la factoría indicaron que durante los últimos días, y ante las protestas anunciadas por los transportistas franceses, se hizo acopio de piezas que permitirán producción sin problemas durante algunos días. Estas mismas fuentes no pudieron determinar para cuánto tiempo disponen de componentes.
La factoría viguesa comenzó a trabajar en el turno de noche del domingo, después de los problemas surgidos la semana pasada por la falta de suministros que obligó a efectuar un plan de producción intermitente.
El paro de los camioneros provocó que el pasado 11 de junio la planta redujese un 50% la fabricación de vehículos, anulando la línea uno en la que se fabrican los modelos Berlingo y Partner. Un día después la falta de piezas obligó al cierre total de la producción.

Seat mantiene el ERE
Seat ha mantenido ayer el ajuste temporal que afecta a 8.806 trabajadores, a pesar de la petición de los sindicados de que se retire esta medida, que supone un "antes y un después" en las relaciones laborales en la compañía, en palabras del presidente del Comité de Empresa, Matías Carnero (UGT).
Representantes de la dirección de la filial de Volkswagen y de la plantilla se han reunido ayer por primera y, seguramente, última vez con la mediación de un inspector de trabajo, el mismo que terció en el ajuste de plantilla de 2005 que finalizó con 646 despidos y que se encarga del otro ajuste temporal presentado en Cataluña con motivo de la huelga de transportistas, el de Sharp.
Los líderes de UGT, CC OO y CGT en Seat han argumentado que la huelga de los transportistas, que obligó a paralizar casi en su totalidad la producción la semana pasada, entre el lunes y el viernes por la mañana, no se puede considerar una causa de fuerza mayor, como sostiene la compañía, según han informado fuentes sindicales.
El Comité de Empresa también ha resaltado el ahorro de costes que supone el sistema de suministro al momento ('just in time', en la terminología anglosajona) y el coste mínimo que, a su juicio, ha supuesto esta paralización de la producción. Tras la reunión, Carnero ha instado a la dirección de Seat a que actúe "con inteligencia y habilidad" retirando el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) temporal para evitar que la situación "empeore aún más" en plena fase de lanzamiento del nuevo Ibiza.
Las partes en conflicto aportarán mañana más documentación para reforzar sus respectivos argumentos y el inspector de trabajo comunicará su resolución el jueves.
La documentación del ERE presentada por Seat concreta que el 65% de la plantilla de Seat está incluida en el ajuste temporal (8.806 personas, de un total de 13.482), que no afecta a ningún directivo, pero sí a 146 administrativos, 506 técnicos y 8.154 obreros.

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