Los casi 110 trabajadores de los diferentes centros de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) secundaron ayer los paros de dos horas en cada uno de los dos turnos de mañana y tarde, en apoyo de la negociación del convenio colectivo.

Ante la falta de acuerdo en la reunión de los representantes de la empresa y de los trabajadores, con el delegado provincial de Traballo Pedro Borrajo, la huelga está previsto que continúe los próximos 2, 3 y 4 de abril. La CIG acusa al empresario de acudir a la reunión sin ninguna intención de dialogar.

Los paros consistieron en el abandono de la actividad por parte de los trabajadores de los centros de las comarcas de Vigo, Pontevedra, Salnés y Deza, que se concentraron ante las empresas, mientras en el interior de las instalaciones permanecían los jefes de las respectivas estaciones. Entre las 8,30 y 10,30 por la mañana y las 14,30 y 16,30 por la tarde no se realizaron inspecciones de vehículos.

Reivindicaciones

La CIG explica que hace más de dos años y medio que los trabajadores de Supervisión y Control, S. A., la única concesionaria que tiene contratada la Xunta para esta actividad obligatoria, iniciaron una serie de reclamaciones y demandas, como el cumplimiento del convenio colectivo del Metal, la jornada de trabajo (mantienen la actividad los sábados de tarde); la paga voluntaria, que es discriminatoria porque la cobran unos trabajadores y otros no), y las vacaciones, porque no se respetan los tiempos que eligen los trabajadores.

Otras reivindicaciones que plantean estos trabajadores son las condiciones de trabajo y la salud laboral en los puestos de trabajo, que consideran precarias.

Los trabajadores de Supervisión y Control aseguran que la empresa concesionaria del servicio de inspección de vehículos está realizando una actividad, que le produce grandes beneficios con millones de euros al año, "pero que no conlleva buenas condiciones de trabajo para las personas contratadas para realizar esta labor", según denuncia la CIG.