Mos necesita más suelo industrial. La demanda de terreno para empresas en este municipio quintuplica literalmente la superficie ofertada por la Consellería de Vivenda en el Parque Empresarial de Mos (PEMOS). Con 393.239 metros cuadrados útiles, este polígono -en construcción- no cubre, según explicó la propia conselleira Teresa Táboas, la "demanda real" de espacio de las 440 empresas inscritas hasta el momento, que solicitaron ya 1.798.850 metros cuadrados, un 457% más de lo disponible. Para satisfacer esta necesidad, Vivenda anunció la creación de un segundo parque empresarial en la zona, esta vez de mayor tamaño -entre 600.000 y un millón de metros cuadrados-, y que podría estar operativo en el plazo de dos ó tres años.

Táboas explicó que en abril se licitará la elaboración del informe técnico que facilite la ordenación del ámbito elegido por el Concello de Mos para el segundo polígono, que sumado al que ya está en marcha aportará un máximo de 1.393.000 metros cuadrados, superficie aún por debajo de la petición de las empresas.

Al igual que ocurre en Vigo, el déficit de suelo industrial es uno de los mayores problemas del municipio moscense, que pese a todo cuenta con uno de los núcleos industriales más importantes de la provincia de Pontevedra.

Según cálculos de su alcaldesa, María Jesús Escudero, en la actualidad existe alrededor de un millar de naves en situación "irregular" en esta localidad, algunas de las cuales podrían llegar a reubicarse en el segundo polígono.

En este sentido, Táboas destacó que sólo el 3,64% de las compañías que demandaron parcelas en el PEMOS son de nueva creación, frente a un 96,36% que busca ampliar instalaciones o trasladarse a unas nuevas. La Conselleira también analizó los sectores económicos solicitantes, entre los que destacan la logística y transporte (23%), el comercio al por mayor (14,5%), la construcción (14%) y la metalurgia (13,6%), la actividad industrial en general (10,5%) y la industria de suministros (7%).

Las parcelas de tamaño medio fueron las más demandadas por los empresarios, ya que un 32,5% corresponden a las de entre 2.000 y los 5.000 metros cuadrados, mientras que las de entre 1.000 y 2.000 metros cuadrados representan el 23,8%.

Los recintos de más de 5.000 metros cuadrados supusieron el 22,5% de los casos y los menores de 1.000 fueron el 11,3% e los casos. Además, el 9,7% de las solicitudes correspondió a naves modulares en régimen de alquiler, y con opción de compra a diez años.

Expropiación

Entre abril y mayo de este año, el Consello de la Xunta aprobará definitivamente el proyecto sectorial del parque, un proceso que se realizará de forma paralela a la declaración de impacto ambiental. Además, entre mayo y julio se aprobará el proyecto de expropiación cuya redacción se realizará de modo que concluya al mismo tiempo que la resolución de la Administración.

Tras estas dos fases, a lo largo del segundo semestre de 2007 se adquirirá el 100% del suelo del polígono, se procederá a la licitación y ejecución de obras de urbanización que se desarrollará a la vez que la construcción de las naves industriales. La inversión estimada para este polígono en función del suelo disponible es de 254 millones de euros, y se crearán en torno a 1.300 puestos de trabajo, que podrían ampliarse hasta 2.000 en cuatro años.

En la concesión de las parcelas tendrán preferencia las empresas con presencia en Mos y que necesiten reubicarse o ampliar sus instalaciones actuales, así como las compañías que vayan a generar más empleo.

Por otra parte, Táboas arremetió contra la política de creación de suelo industrial de la anterior Xunta, argumentando que se crearon polígonos empresariales "donde no se necesitaba".