Antón López Mosquera / A CORUÑA

La Consellería de Medio Rural descarta que propietarios de tierras improductivas en Galicia las destinen a cultivos energéticos, aquellos que generan las materias primas a partir de las que se elaboran el biodiésel y el bioetanol. Desde la Administración autonómica aseguran que este tipo de cultivos no serán una práctica "atractiva" para los agricultores gallegos. Luis Costal, Técnico del Servicio de Transferencia Tecnológica de la Consellería de Medio Rural, cita los dos principales factores que frenan el avance de estas prácticas agrarias en la comunidad. Primero, la poca superficie disponible y, como consecuencia, el escaso beneficio económico final al no poder competir con los precios de las materias primas en los mercados internacionales. "Pensamos que estos cultivos no van a competir, la rentabilidad no va a ser atractiva. Pero tampoco deben competir, es decir, no deben eliminar tierras de donde hay pocas. Los propietarios sacarán más rendimiento dedicando sus terrenos a la producción del vacuno de carne o de leche".

Costal advierte de que la eclosión de plantas de biodiésel en Galicia (están proyectadas que seis factorías estén funcionando en el plazo de dos años) tiene una "doble lectura". La mayoría de los inversores que están detrás de las plantas van a importar la materia prima, según afirma Costal. De hecho, la única planta ya operativa, la que produce bioetanol en Teixeiro (Curtis), importa las semillas.

La condición de Galicia como autonomía dedicada a la agricultura intensiva, como la ganadera, es opuesta a los cultivos energéticos. "Aquí no se van a producir materia primas para esas plantas. Problablemente, nunca. Y si se producen, será en cantidades ínfimas", señala Costal. Las leyes del mercado se impondrán sobre las materias primas cultivadas en Galicia y los promotores comprarán al precio más barato que ofrezca el mercado internacional. "Nuestra producción no va a competir nunca en esas circunstancias", advierten desde la Xunta. Y es que la llegada de media docena de plantas de biodiésel está relacionada con la estratégica posición de los puertos gallegos en los flujos del comercio marítimo.

Un informe elaborado por Medio Rural indica que los bajos precios pagados en los contratos con las industrias transformadoras para cultivos energéticos en comparación con los ofertados por la industria alimentaria es otro de los factores que detienen en España las producciones agrícolas energéticas.

Galicia cuenta con 173.711 hectáreas que podrían destinarse al uso de cultivos energéticos. Esta extensión se divide en masa forestal (matorrales y arbustos) con 47.115 hectáreas, y las tierras agrícolas o ganaderas (pastos permanentes o zonas de montaña), que suman 126.596 hectáreas.

Luis Costal adelanta que existen otros modelos de producción. En España hay cooperativas agrarias que han decidido montar su propia planta de biodiésel. En estos casos, el agricultor, además de vender la semilla a la cooperativa, recibirá un retorno de la venta de biodiésel, con lo que su margen económico irá en aumento.