España es uno de los países de la Unión Europea (UE) con mayor consumo de conservas de pescados y mariscos, con una media de 5,6 kilos por persona al año.

Pese a este dato, las empresas conserveras, en colaboración con el Fondo de Regulación y Organización del Mercado de Productos de la Pesca y Cultivos Marinos (FROM), han iniciado la XI Campaña de Promoción de Conservas de Pescados y Mariscos. Y es que la producción conservera española crece a un ritmo del 2% anual, y la demanda interna no es suficiente par darle salida. Por ello, los conserveros y el FROM han invertido un millón de euros en esta campaña promocional, que busca desarrollar nuevos canales de comercialización y aumentar la presión comercial de las empresas distribuidoras. La campaña incluye un certamen de pintura, un concurso de cocina y la participación en varias ferias gastronómicas, entre otras acciones.

Exportación

De todas formas, el 50% de la producción conservera gallega y española se destina a los países del extranjero, sobre todo a los mercados europeos. Las empresas españolas son líderes en los mercados italiano, francés y en el del Reino Unido, aunque en éste no con marcas propias, sino blancas.

Son los países centroeuropeos, sobre todo Alemania, los que representan un mayor reto para los conserveros, ya que las multinacionales tailandesas -con su estrategia de precios bajos- controlan prácticamente todo el mercado. Aun así, en el caso del atún, las conservas nacionales representan el 66% de toda la producción europea.