La propuesta que Joe Borg, comisario europeo de Pesca, presentó la semana pasada a los armadores de parar su actividad durante algunos meses para paliar el alza de los carburantes tiene pocas posibilidades de llevarse a cabo en España. El Ministerio de Pesca, que en principio se ha mostrado "de acuerdo" con la proposición de Bruselas, recordó ayer a la flota española que una parada temporal subvencionada resultaría "casi imposible" porque ya se ha invertido más del 80% de los fondos IFOP (Instrumento Financiero de Orientación Pesquera) para el periodo 2000-2006. Así lo explicó ayer en Madrid el director general de Estructuras y Mercados Pesqueros de la Secretaría General de Pesca, Alberto López, en una reunión con los representantes de los armadores españoles. La propuesta de la Comisión Europea (CE) incluye la parada temporal de los pesqueros durante un periodo de tres meses, prorrogable a otros tres, hasta el 31 de diciembre del próximo año.

El Gobierno español sostiene que ha sido uno de los mejores a la hora de repartir las ayudas del IFOP, y que un parón subvencionado debe negociarse pormenorizadamente con la Comisión, ya que esto exige una "transferencia de capítulos" que incluso podría chocar con los propios servicios jurídicos de Bruselas. Ante semejante propuesta, desde el Ministerio de Pesca se aclara que antes de tomar alguna decisión al respecto los representantes pesqueros de los estados miembros deben reunirse con Borg con el objeto de formalizar su propuesta.

Esta reunión se llevará a cabo el próximo mes, aunque no hay una fecha prefijada. El secretario general de la Federación Española de Organizaciones Pesqueras (Feope), Javier Garat, que estuvo presente en la reunión celebrada ayer, aseguró que España pedirá en el próximo Consejo revisar el tope máximo del 4% para que se puedan reprogramar los fondos de varias actividades para financiar el paro temporal de la flota.

Malestar

Los representantes de los armadores y pescadores mostraron ayer su malestar por esta situación, y aseguraron que hoy aún no existen salidas a medio plazo para esta crisis. Javier Garat reconoció que el sector ya sabía que la paralización de los barcos era una tarea "difícil", porque "España ha sido uno de los países que más se ha comprometido y ejecutado el gasto de la UE".

Otro de los temas que el Gobierno trató ayer con los representantes del sector pesquero fue el de la regla de "mínimes", una serie de ayudas por barco y explotación por valor de 3.000 euros, en tres años, que un país puede dar sin tener que notificarlo a la UE. La titular de Pesca, Elena Espinosa, ya había solicitado en el anterior consejo europeo de ministros la ampliación de dichas ayudas, que pueden llegar incluso hasta 100.000 euros, dependiendo del tipo de actividad.

Además, Pesca informó ayer a los armadores de que ya pueden solicitar hasta el 30 de septiembre los préstamos bonificados incluidos dentro del Plan de Acción para impulsar el sector pesquero.