En Galicia se reciclaron en 2017 más de 58.000 toneladas de envases domésticos -en concreto 58.038- un 2% más que en el año anterior. De esta forma, Galicia sigue avanzando en el reciclaje de que se depositan en los contenedores amarillo y azul (domésticos) hacia una sociedad más circular. Esta tendencia ascendente se registra tanto en el reciclaje de residuos que se depositan en los contenedores amarillos -envases de plástico, latas e briks- y azul -envases de papel cartón-. Así, en 2017 cada gallego depositó 10,5 kilos de residuos en el contenedor amarillo y 11,7 kilos en el azul. Este esfuerzo tuvo su reflejo en el balance nacional, ya que en el conjunto de España se reciclaron 1.399.582 toneladas de envases domésticos, un 3,41% más que en el año anterior.

Los resultados fueron posibles gracias a un sistema de colaboración que integra a ciudadanos, ayuntamientos y empresas, que aboga por la colaboración, la innovación y la educación y que trabaja para ofrecer soluciones y acercar el reciclaje cada vez más al día a día de los ciudadanos en todos los ámbitos de su vida.

En este sentido, a lo largo del año pasado para acercar y facilitar el reciclaje a la sociedad, el número de contenedores amarillos y azules que se pone a disposición de los gallegos ascendió a los 46.311, 1.622 unidades más que en el año anterior, lo que permite que prácticamente al 100% de la población tenga acceso a la recogida selectiva. Los envases domésticos se consolidan como los residuos sólidos urbanos más reciclados en España y en la actualidad se alcanza una tasa del 77%.

Una de las iniciativas en este ámbito es el Proxecto Horeca, de la Consellería de Medio Ambiente y Ecoembes, con los concellos gallegos -que se adhieren de forma voluntaria- para fomentar a la recogida de envase en el sector de la hostelería con un doble objetivo: la formación y el fomento de la profesionalización del sector y el fomento del sector de acercamiento de envases ligeros y reducción del porcentaje de impropios. Así, se informa a los locales de como hacer una separación de envases en origen, para hacer de una forma correcto, y se convirtió en un ecohostelero.

Por otra parte, la Xunta elevará al Parlamento gallego después de las vacaciones de verano la futura ley de residuos y suelos contaminados, que actualmente está en fase de anteproyecto. Se trata de un nuevo marco regulatorio para adaptar la comunidad a la “economía circular”, donde además de reducir al máximo posible la producción de residuos se intenta sacar provecho económico de todo el proceso y convertir los desechos en materia prima o fuente de energía. Entre las medidas que incluirá esta futura norma figurarán algunas para luchar contra el desperdicio alimentario y frenar el uso de platos, vasos y tenedores de plástico.