Una empresa de reciclados plásticos de A Calliza mantienen un acuerdo de colaboración con a entidad sin ánimo de lucro Ecoembes (Embalajes de España, S. A.) para llevar a cabo en Galicia el proyecto de recogidas selectivas de proximidad. Para ello pone a disposición de los productores no particulares de residuos los medios necesarios para la segregación de este material de desecho, tales como papeles y contenedores en la que los usuarios pueden depositar envases de plástico, latas y briks (en el colector amarillo) y papel y cartón (en el de color azul). Todo ello de forma totalmente gratuita.

La intención de los gestores de residuos es llegar a empresas, centros educativos y asociaciones, entre otras entidades. "Queremos que nuestra comunidad sea un referente de cultura medioambiental", afirman desde la empresa, que solicita la implicación de los colectivos al que se dirige esta tarea de recogida selectiva.

Los colectivos interesados en sumarse a este programa de recogidas selectivas ta solo deben ponerse en contacto con la empresa, que pondrá de forma gratuita a su disposición todos los medios para comenzara a reciclar.

Para concienciar a los productores de residuos de las zonas donde funciona la recogida de proximidad, la empresa realiza una campaña divulgativa en la que destaca los beneficios del reciclaje. "A nadie le gusta ver el campo o la playa llena de bolsas plásticas, botes, o latas, los envases y embalajes no contaminan, somos nosotros los que lo hacemos cuando no clasificamos como debemos o no los depositamos en los contenedores correspondientes", explican. Y es que según el último informe de la Unesco, "nuestro planeta está enfermo, el clima está cambiando, debemos cuidarlo y curarlo".

Recogida solidaria de tapones

Por otra parte, esta compañía posee una planta de reciclaje de polipropileno en la que trata prácticamente todo el tapón procedente de las recogidas solidarais en Galicia, lo que supone el reciclaje de unas 80 toneladas al mes. Todo el dinero que se obtiene (250 euros por tonelada) va destinado a ayuda para tratamientos médicos.

Un pequeño gesto reduce el impacto negativo sobre la naturaleza

Un pequeño gesto como depositar cada residuo en el contenedor específico para él consigue reducir el impacto negativo sobre la naturaleza. La separación de envases y embalajes pone en marcha todo un proceso que evita que los residuos termines en un vertedero y permite que vuelvan a ser materia prima para fabricar nuevos productos, además de reducir la emisión de gases contaminantes y crear empleo verde.

La adquisición de este sencillo hábito puede salvar al planeta de las amenazas que se ciernen sobre él. Y es que los envases y embalajes forman una parte cada vez más importante en nuestra vida cotidiana. Basta observar a nuestro alrededor para darnos cuenta de que cualquier producto que compramos esta contenido en un envase y probablemente en un embalaje, desde un simple paquete de galletas o una lata de cualquier refresco.

Clasificación

Si envases y embalajes se depositan en los contenedores correctos, son llevados a un planta de gestión donde se clasifican según su tipo, separando el papel y el cartón, latas, tetrabriks, bolsas y envases plásticos. Estos últimos son los más complejos de reciclar, ya que existen multitud de tipos de plásticos y no se pueden mezclar; por ello vuelven a pasar por otro proceso de segregación donde se separan las distintas familias.

Reciclaje y nuevo uso

Una vez clasificados, se envían a plantas de reciclaje donde son convertidos en una nueva materia prima que se emplea en la fabricación de nuevos productos.