Días de fiesta en el «Versalles gallego»
Tradición, nobleza y patrimonio en el Pazo de Oca
El duque de Segorbe y la princesa María de la Gloria de Orleans y Bragança recibieron a sus invitados en el Pazo de Oca para celebrar el Sagrado Corazón, en una jornada marcada por la tradición y la elegancia.

Bernabé /Javier Lalín
Es el último domingo del mes de agosto, el día más especial del año en el Pazo de Oca. Como marca la tradición y coincidiendo con la celebración del Sagrado Corazón, el duque de Segorbe, Ignacio Medina y Fernández de Córdoba y la princesa María de la Gloria de Orleans y Bragança abren las puertas del conocido como «Versalles gallego» para recibir una vez más a sus amigos. Junto a ellos estuvieron este año sus hijas Sol María y Ana Luna Medina, así como el sobrino del duque, Pablo de Hohenlohe y Medina, y su esposa, María del Prado.
En esta tradición, las formas y los tiempos ya están marcados desde hace años. Todo comienza en la capilla del Pazo de Oca, donde se celebra la misa cantada del Sagrado Corazón. Un año más, estuvo oficiada por el obispo de Tui-Vigo, Luis Quinteiro Fiuza, junto al arcipreste de Tabeirós-Vea y párroco de A Estrada, José Antonio Ortigueira. Al finalizar, los invitados y los vecinos de la parroquia se unieron para participar en la procesión por la plaza, portando a los tres santos que se custodian en la capilla.
Al frente de la comitiva estuvo el apoderado del pazo, el estradense Gonzalo Figueiras, portando el estandarte del Sagrado Corazón, una labor que viene realizando desde hace más de treinta años. Tras él venían las tallas de la Virgen, San Antonio y el niño Jesús, portados por vecinos de Oca e invitados a la fiesta. Como es habitual, el duque presidió la procesión desde los balcones del pazo, mientras la princesa formaba parte de la comitiva.
Es el último domingo del mes de agosto, el día más especial del año en el Pazo de Oca. Como marca la tradición y coincidiendo con la celebración del Sagrado Corazón, el duque de Segorbe, Ignacio Medina y Fernández de Córdoba y la princesa María de la Gloria de Orleans y Bragança abren las puertas del conocido como «Versalles gallego» para recibir una vez más a sus amigos. / Bernabé / Javier Lalín
Finalizada la parte religiosa, llegó el momento de pasar a los jardines, en donde se sirvieron los peritivos. No fue sin embargo una fiesta multitudinaria como en anteriores ocasiones. Solo un selecto grupo de representantes del mundo de la cultura, la política y la nobleza participaron en esta celebración, la mayor parte de ellos habituales invitados del duque. La representación local estuvo encabezada por el alcalde de A Estrada, Gonzalo Louzao, junto a los concejales, Manuel Magariños y Lucía Seoane. También estuvo presente como cada año el escultor Cándido Pazos. El último en llegar a los jardines fue el duque, quien antes de reunirse con sus invitados siempre acostumbra a invitar a un aperitivo a los integrantes del coro.
De allí, los invitados se trasladaron al interior del Pazo de Oca, en cuyos espectaculares salones se servía la comida.
Suscríbete para seguir leyendo
- Un perro muerde a una vecina de Navia cuando protegía a su perra del ataque: Eira huyó pero apareció tras tres días perdida
- La Guardia Civil investiga vertidos durante unos trabajos de reparación de un barco de pasaje en Bueu
- La Guardia Civil logra frenar una estafa de 46.300 euros con criptomonedas a un pontevedrés
- Comprar en el centro de Vigo es tres veces más caro que en la periferia: así están los precios del metro cuadrado por barrios
- Evacúan de madrugada a un vigués de un velero fondeado en Arneles en la ría de Aldán
- Sin consenso en Vigo por Peinador: Abel Caballero insiste en que «solo hay un modelo» y Luisa Sánchez lo acusa de «despreciar» fondos de Diputación y Xunta
- El mosquito tigre se extiende en el área de Vigo: cómo evitar y paliar su persistente picadura
- Un niño alerta al 112 de un incendio en su casa en Vigo mientras su madre intenta apagarlo
