Instalaciones deportivas
Siete empresas optan a realizar la reforma del Novo Municipal de A Estrada
Los trabajos de cambio del césped artificial y mejora de la iluminación cuentan con un plazo de ejecución de cuatro meses, por lo que tendrán que llevarse a cabo con la temporada iniciada

La grada del Novo Municipal, llena para asistir a un partido del Estradense la pasada temporada. | JESÚS FIGUEROA
El Novo Municipal de A Estrada encara por fin la recta final de un proyecto de reforma largamente demandado por el Club Deportivo Estradense y por los usuarios de la instalación. Después de meses de compromisos, búsqueda de financiación y trámites administrativos, la actuación se encuentra ya en proceso de contratación y su adjudicación está pendiente de concretarse en las próximas semanas.
Siete empresas han presentado sus ofertas para hacerse cargo de una obra dividida en dos lotes, el césped por un lado y la iluminación por otra. Taboada y Ramos han presentado una oferta conjunta para hacer los dos lotes. Terca, Climatalia y Sotega Noroeste lo han hecho solo para las luminarias, mientras que Urban Global,Obras y Pavimentos Especiales SL y Mondo Ibérica optan solo al cambio de césped.
A la espera de que finalice el proceso de adjudicación y teniendo en cuenta que el plazo de ejecución es de cuatro meses, los trabajos tendrán que realizarse con la temporada en Tercera División iniciada. Además, la adjudicataria tendrá que enfrentarse a posibles plazos de entrega largos en cuanto al césped, y a la lluvia, ya que el campo no se puede cambiar estando mojado. Todo esto supondrá un problema para el Estradense.
La remodelación comenzó a tomar forma en septiembre de 2025, cuando el alcalde de A Estrada, Gonzalo Louzao, asumió públicamente el compromiso de acometer una mejora del campo, inaugurado once años antes. Las necesidades estaban claramente identificadas: por un lado, la sustitución de un césped artificial que acusaba ya de forma evidente el paso del tiempo y, por otro, la renovación de un sistema de iluminación que había generado problemas prácticamente desde la puesta en funcionamiento del estadio.
El desgaste del terreno de juego se había convertido en una preocupación creciente. El césped había perdido buena parte de su color y de sus prestaciones, con irregularidades en el bote del balón y menor agarre, mientras que la iluminación dejaba zonas de sombra especialmente visibles durante los encuentros nocturnos. Una situación que se agravaba con la lluvia y que situaba al Novo Municipal en peores condiciones que otras instalaciones del municipio.
En aquel momento, sin embargo, el proyecto estaba todavía en una fase inicial. No había plazos, proyecto definido ni financiación asegurada, y el Concello estimaba que las dos actuaciones podían alcanzar los 450.000 euros: unos 300.000 para renovar el césped y otros 150.000 para mejorar la iluminación. La intención era buscar apoyo económico de otras administraciones para poder afrontar una inversión que las arcas locales no podían asumir por sí solas.
Mientras se buscaban recursos, el Concello optó por reducir la carga de partidos del Novo Municipal para prolongar la vida útil de un césped cada vez más deteriorado. Algunos encuentros de veteranos fueron trasladados al campo de Vea, de manera que el Estradense y el equipo juvenil de la Escola Estrada de Fútbol Base concentraban buena parte de la actividad.
El escenario cambió de forma sustancial a comienzos de 2026. En enero, el gobierno local anunció que el Plan de Infraestructuras Deportivas de la Diputación de Pontevedra permitiría disponer de los recursos necesarios para acometer las mejoras. El alcalde cifró entonces en 390.000 euros la aportación destinada al proyecto y avanzó que comenzarían los trámites para sacar las obras a licitación.
La actuación dejaba además de ser una previsión genérica para convertirse en un proyecto concreto. El Concello confirmó que el césped sería sustituido completamente, teniendo en cuenta que este tipo de superficies suele tener una vida útil de entre ocho y diez años y que la del Novo Municipa, con doce años, había alcanzado ya un grado de desgaste considerable. También se contemplaba una renovación completa del sistema de alumbrado.
En abril, la Diputación de Pontevedra concretó el esquema económico de la intervención. El organismo provincial aprobó más de 200.000 euros dentro del III Plan Extraordinario de Infraestruturas Deportivas, mientras que A Estrada completaría la financiación con 186.000 euros del Plan +Provincia 2026-2027. En conjunto, la inversión se situaba en torno a los 390.000 euros.
El proyecto incorpora un césped artificial de última generación y la sustitución de las luminarias actuales por 24 nuevos proyectores LED, seis por cada torre. Con ello se pretende no solo mejorar las condiciones de juego y la seguridad de los futbolistas, sino también corregir uno de los problemas históricos de la instalación. La nueva iluminación permitirá, además, reducir el consumo energético y ampliar las posibilidades de utilización del campo durante los meses de invierno.
El último paso llegó en julio de 2026, cuando la Junta de Goberno Local de A Estrada dio luz verde al inicio del procedimiento de contratación de las obras. Con ese acuerdo, la remodelación abandonó definitivamente el terreno de los anuncios y compromisos políticos para entrar en la fase administrativa previa a la ejecución.
¿Un destierro temporal para el Estradense durante las obras?
Para el Estradense, la reforma supone mucho más que una simple mejora de las instalaciones. El Novo Municipal es el escenario habitual de sus partidos y entrenamientos y, por tanto, una infraestructura fundamental para el día a día de una entidad que compite en categoría nacional. La renovación del césped permitirá disponer de una superficie más segura y adecuada para la práctica deportiva, mientras que la mejora de la iluminación eliminará una de las carencias históricas del campo. En este sentido, la actuación representa una reivindicación que el club llevaba tiempo trasladando al Concello. A corto plazo, el club confiaba en que estas obras se pudiesen llevar a cabo en verano pero, una vez superado ese parón y salvo milagro en los plazos, todo apunta a que los trabajos marcarán una temporada que empieza en menos de tres semanas. Si eso ocurre habrá que buscar alternativas. A nivel local estarían las opciones del Manuel Regueiro y San Martiño (Callobre), de menores dimensiones y aforo. Para algo más grande habría que buscar un hogar temporal en otros municipios.
Suscríbete para seguir leyendo
- El convento de Vilavella vuelve a la vida: GBC Hoteles invierte casi 10 millones para convertir el edificio del siglo XVI en un complejo hotelero con spa
- Detenido un conductor de madrugada por saltar por las escaleras de Joaquín Loriga en una persecución policial
- Evacúan de madrugada a un vigués de un velero fondeado en Arneles en la ría de Aldán
- Volotea cancela la venta de 32 rutas para este invierno
- El germen de un icono futbolístico y urbanístico de Vigo
- Lalín dijo sí a sus dos primeras novias
- Evacuado un marinero por un accidente a bordo de un palangrero a 15 millas al oeste de las Cíes
- El calor se ceba con Cíes y Ons: cinco urgencias atendidas en menos de media hora en el Parque Nacional das Illas Atlánticas de Galicia