Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Entrevista | José Ángel Docobo Durántez Catedrático emérito de Astronomía y Astrofísica de la USC

«El anterior eclipse total en Galicia fue en 1912 y para el próximo hay que esperar al siglo que viene»

«Hoy en día, lo que la ciencia espera de este tipo de eventos es poco porque se pueden estudiar sin necesidad de esperar por ellos; se han convertido en un fenómeno social y turístico»

José Ángel Docobo en una observación astronómica en Rodelas.

José Ángel Docobo en una observación astronómica en Rodelas. / Cedida

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Lalín

Este miércoles el cielo se vestirá de gala para acoger uno de los eventos astronómicos más esperados de los últimos tiempos: un eclipse total de sol. Un fenómeno único que será narrado, en el Altar do Sol de Lalín por el catedrático emérito de Astronomía y Astrofísica de la USC, José Ángel Docobo. Una cita en la que también contactará con la playa de As Catedrais de Ribadeo para detallar qué secretos esconde este espectáculo de la naturaleza, por qué pasa tanto tiempo hasta que se puede presenciar uno en una ubicación concreta y de qué manera está cautivando a miles de curiosos en Galicia y en todo el mundo.

Desde el punto de vista científico, ¿qué podremos observar exactamente durante esos intensos segundos de oscuridad total que no se ve en condiciones normales?

En un eclipse total lo que se va a ver es la corona solar. Es decir, las capas más externas del sol que no se ven en ningún otro momento, porque la cantidad de luz y energía que emite el sol es tal que la bloquea y no se puede ver. Es una capa muy tenue, eso sí, es muy caliente. En el pasado era el único momento que había para poder estudiar la corona. Hoy en día es distinto, porque ya tenemos satélites que pueden hacer estos estudios sin que se tenga que esperar a este momento. También sirvieron para corroborar la teoría de la relatividad de Einstein, porque se pudo comprobar como la luz de las estrellas era desviada por el campo gravitatorio del Sol y sabemos que antes la Tierra rotaba mucho más deprisa que ahora. Los días duraban menos que ahora. Eso es debido al rozamiento de la masa líquida de los océanos con la tierra que hace que se vaya ralentizando en su movimiento de rotación diario. Esto lo sabemos porque si la Tierra girara siempre a la misma velocidad que ahora, no habrían tenido lugar eclipses en la antigüedad que tuvieron lugar en sitios en los que se ha constatado que sí que se produjeron. Y a consecuencia de esto, la Luna se nos está alejando cada vez un poco más de nosotros. Eso en intervalos de tiempo cortos no se aprecia, pero en el futuro, muy lejano, llegará un momento en el que no podrá tapar al Sol, como va a suceder este miércoles, y por tanto los eclipses totales de Sol desaparecerían.

Usted ha señalado que este acontecimiento se ha convertido en un «auténtico fenómeno social» y en el «eclipse de nuestras vidas». ¿Cree que este tipo de eventos son la mejor herramienta para acercar la ciencia y la astronomía al público?

De eso no me cabe la menor duda, porque algo semejante ya pasó en los años 80 del pasado siglo, con la aproximación del cometa Halley. Esto dio lugar a un boom en el interés por la astronomía. Se vio que era una mina sin explorar, que es el cosmos y al que todo el mundo puede acceder de forma gratuita.

Son varias las personas que, haciendo memoria, afirman que ya han visto más veces un eclipse. ¿Por qué este es tan único?

En los últimos años, e incluso en 2025 tuvimos un eclipse parcial de Sol. En las últimas décadas también se observaron algunos eclipses parciales, pero no uno total. El poder observar un eclipse total en un lugar determinado es algo dificilísimo. Tal es así que el anterior había sido en 1912 y el próximo hay que esperar al siglo que viene, para que se vea en Galicia. En todo el mundo hay eclipses de Sol todos los años, pero para que se vea en un lugar determinado, pasa mucho tiempo. Es distinto a lo que ocurre con los de luna. En estos basta con que la Luna esté por encima del horizonte.

Muchísimas personas se están movilizando estos días para buscar los mejores puntos de observación. ¿Qué consejo le daría a los ciudadanos que van a vivir este momento por primera vez?

El poder ver la corona es algo fabuloso. Es una sensación mágica. Es el fenómeno astronómico más intenso que se puede vivir. Y lo bueno es que gran parte de Galicia va a poder disfrutar de su totalidad. También digo que donde no sea total, que la gente no se preocupe porque va a ser de una magnitud muy elevada. No se podrá ver la propia corona pero va a ser muy bonito también.

Teniendo en cuenta que la fase de totalidad puede durar desde unos pocos segundos hasta algo más de un minuto según la zona, ¿cuáles son las precauciones de seguridad que se deben seguir para proteger la vista?

Siempre que tengamos la luz del Sol tenemos que estar protegidos si miramos hacia allí. No es igual una duración de minuto y medio que otra de 20 segundos. En la primera uno puede quitarse las gafas y disfrutar durante un tiempo del eclipse total. Cuando solo dura unos pocos segundos hay que tener precaución porque enseguida se hace de día de nuevo. Nosotros en Alperiz haremos una cuenta atrás justo cuando comience y que la gente se pueda quitar las gafas y disfrutar durante unos segundos y que rápidamente se las vuelva a poner.

Desde su experiencia en el Observatorio Astronómico Ramón María Aller, ¿cómo se vive la trastienda de un evento de esta magnitud y qué tipo de datos o investigaciones aporta a la comunidad científica?

Hoy en día, lo que la ciencia espera de este tipo de eclipse es poco, porque se puede estudiar sin necesidad de esperar por ellos. En la actualidad, los eclipses totales de Sol se han convertido en un fenómeno social y turístico.

Usted junto a la astrónoma Paula Cambeses van a conectar desde Lalín con la playa de As Catedrais en Ribadeo para retransmitir en directo el fenómeno astronómico. ¿Qué supone esto para usted a nivel profesional y personal?

Es una satisfacción poder contarle a la gente en directo como van transcurriendo las cosas a la gente que se acerque al Altar do Sol y, al mismo tiempo, a los vecinos y turistas que van a estar en la playa de As Catedrais. Desde el punto de vista personal supone una gran alegría porque la familia de mi padre es de allí. Seguramente haya bastantes parientes que estén pendientes de nuestra narración y curiosidades que vamos a ofrecer.

Tras la gran cobertura que ha tenido este eclipse seguro que mucha gente ha sentido curiosidad por el mundo de la astronomía. ¿A qué otros eventos deben estar atentos?

Este mismo miércoles tras el eclipse tenemos la lluvia de las Perseidas, después, el 28 de este mes tendremos un eclipse de luna casi total, sobre las 6 de la mañana. Y no hay que olvidarse que el 2 de agosto del año que viene tenemos otro eclipse de sol, en este caso parcial y que se podrá ver en su totalidad en la zona del estrecho en España. Y tendrá una duración superior al de este. Habrá un tercero en 2028. En este caso será un eclipse anular que se verá en la zona meridional del país, y en Galicia será parcial, pero con una magnitud muy alta.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents