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Turismo

Las comarcas rozan el lleno en agosto gracias al tirón de las vacaciones y al eclipse

Los alojamientos rurales y hoteleros de la zona consolidan un buen balance veraniego con altas tasas de ocupación, impulsados por la diversificación de perfiles y el auge de las reservas digitales

Clientes haciendo el registro de llegada en el hotel Torre do Deza de Lalín.

Clientes haciendo el registro de llegada en el hotel Torre do Deza de Lalín. / Bernabé / Javier Lalín

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Lalín

El sector turístico en las comarcas de Deza y Tabeirós atraviesa un período de dinamismo durante los meses estivales. La combinación de una demanda sólida, eventos de gran tirón y fenómenos astronómicos específicos, como el esperado eclipse que se producirá este miércoles 12, dibujan un panorama muy positivo para los alojamientos de la zona.

El balance del mes de julio deja sensaciones optimistas entre los gestores de hoteles, hostales y casas rurales. En A Estrada, la Casa Rural Torres de Moreda cerró el mes con un 65% de ocupación, una cifra estable respecto a ejercicios anteriores. «Julio fue más o menos como todos los años. Aunque el primer fin de semana sí que estuvimos completos ya que coincidió con la Rapa das Bestas», señala la gerente del establecimiento, Ana María Villamayo.

Por su parte, Marga Porto, gerente del Hostal A Bombilla, que también se encuentra en A Estrada, califica el período de muy favorable al alcanzar cerca del 90% de ocupación. «El mes de julio ha sido bueno, hemos estado casi completos, porque hay poca oferta por la zona y ha sido un mejor mes que en años anteriores».

En Lalín, el Hotel Spa Norat Torre do Deza también experimentó una evolución al alza. Su recepcionista, Íñigo Atapuerca, apunta que «ha mejorado la ocupación con respecto al año anterior. Estamos alrededor del 80%». Una línea muy similar a la que describe Ana Torres, directora del Hotel Balneario Baños de Brea en Vila de Cruces. «Las reservas en julio se han mantenido, estuvimos sobre el 80-85%».

Desde el Hotel Restaurante Potiñas, su camarero Santiago Rojas resume la tónica general indicando que «la ocupación en el mes de julio ha sido similar a la de años anteriores, con la mayoría completo».

De cara al octavo mes del año, las expectativas mejoran todavía más, impulsadas por las vacaciones y, en algunos casos, por el interés generado en torno al eclipse previsto para el día 12. Santiago Rojas afirma que «en este mes de agosto el hotel está prácticamente completo». En cuanto al fenómeno astronómico, las opiniones difieren según la ubicación y el tipo de cliente. Ana María Villamayo resta impacto directo a este acontecimiento en su negocio. «El eclipse no es algo especialmente atrayente, porque solamente es un día y, en agosto la gente reserva con mucha antelación, y para una estancia de una semana completa. Para este mes las tres primeras semanas estamos completos ya».

En la misma línea se pronuncia Marga Porto: «Tenemos días en que la ocupación es completa. Normalmente es mejor mes que en julio. No tenemos reservas por el eclipse, porque aquí no se ve al 100%». Sin embargo, otros establecimientos sí notan un repunte vinculado a la cita destacada. Íñigo Atapuerca detalla que «el año pasado por estas fechas estábamos al 70% de ocupación. Fue más flojo, y para este agosto la previsión nos indica que las reservas han aumentado considerablemente, y que estaremos sobre el 78%. Además, nos ha influido mucho el tema del eclipse, para el 12 estamos prácticamente completos».

En Vila de Cruces, Ana Torres confirma este optimismo. «La previsión para agosto es un pelín mejor que la del mes anterior. Estaremos sobre el 90% de ocupación. Y sí que es cierto que para la semana que viene tenemos varias reservas, así que es posible que esté relacionado con el eclipse».

Perfiles variados

La diversificación de perfiles es otra de las notas dominantes este verano. Los alojamientos combinan el turismo familiar con la llegada de peregrinos, trabajadores desplazados y colectivos de la tercera edad.

En el caso del Hotel Spa Norat Torre do Deza, Íñigo Atapuerca detalla que «al hotel suelen venir más bien familias con 2 niños, y también peregrinos. Está equilibrado el perfil en cuanto al porcentaje de extranjeros y huéspedes nacionales». Un patrón similar describe Santiago Rojas sobre el Potiñas. «Vienen todo tipo de perfiles, familias, peregrinos… En julio hubo más turismo internacional, pero ahora la cosa ya está más equilibrada», afirma el camarero.

Una vertiente muy diferente es la que gestiona Marga Porto en el Hostal A Bombilla. «La mayoría son trabajadores, turismo hay más bien poco. Son empleados que pasan la semana en el hostal y que se van el fin de semana. Y durante el fin de semana lo que más tenemos son reservas por eventos deportivos y eventos sociales, como bodas».

Por el contrario, en el Hotel Balneario Baños de Brea, Ana Torres explica que «nosotros trabajamos mucho con grupos concertados del Imserso, así que el perfil mayoritario es el de pensionistas. Tenemos poca disponibilidad para particulares, pero los que suelen venir son matrimonios o parejas».

Aumentan las reservas online

Otro aspecto destacable es cómo se realizan las reservas. En el Hotel Spa Norat Torre do Deza, el salto tecnológico es evidente. Íñigo Atapuerca explica que «se nota mucho más la realización de reservas a través de internet. Un 70% se hacen a través de la web y otras plataformas. La gente de mayor edad sí que suele mantener las reservas por teléfono o por agencia, pero se nota que las nuevas generaciones optan por las nuevas tecnologías». En la misma línea, Ana María Villamayo apunta que «es algo que ha ido cambiando con el tiempo y cada vez son más las personas que prefieren hacer sus reservas por la web. Nosotros tenemos clientes que vienen todos los años, entonces se fían y reservan directamente por internet».

En otros alojamientos, el contacto directo sigue mandando. Marga Porto afirma que «la mayoría de las reservas se hacen por teléfono. Tenemos perfil en una plataforma de internet, pero apenas se utiliza, nosotros seguimos manteniendo las llamadas». Por su parte, Ana Torres indica: «Nosotros trabajamos mucho por teléfono, pero sí que observamos que cada vez la cosa cambia más, y que la gente opta por reservar por correo». Finalmente, Santiago Rojas resume que «la cosa está equilibrada. Hay quien usa agencias para reservar alojamiento y hay quien prefiere llamar, depende un poco del rango de edad».

Además de reservar, hay que tener muy en cuenta los días o semanas que uno se va de vacaciones. El tiempo medio que pasan los viajeros en los alojamientos muestra una tendencia donde priman las escapadas de pocos días. Marga Porto señala que «las estancias de media suelen ser de cuatro días. Cada vez el tiempo de reserva suele ser más corto». Por su parte, Íñigo Atapuerca matiza que, en su caso, «la estancia media ha aumentado con respecto al año anterior. Este agosto estamos en unos 3 días y medio de estadía». Por último, Ana Torres vincula la duración a las fórmulas comerciales: «Nosotros trabajamos mucho con ofertas que incluyen estancia y servicios de desayuno… y eso funciona muy bien. La estancia media suele ser de 2 o 3 noches habitualmente».

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