Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Rescate animal

El día que Zacarías Peludo se subió a un árbol y no podía bajar

Los bomberos movilizaron dos vehículos y emplearon un autobrazo para rescatar al joven gato, que pasó varias horas colgado entre dos ramas en Cachafeiro

Los bomberos se preparan para un rescate felino.

Bombeiros de Deza e Tabeirós-Montes

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Forcarei

A veces la curiosidad felina termina convirtiéndose en toda una aventura. Eso fue lo que le ocurrió este martes a Zacarías Peludo, un gato de apenas un año que puso en vilo a su dueña, María Teresa González, tras quedar atrapado entre las ramas de un árbol en Cachafeiro (Forcarei). El desenlace, por suerte, fue tan feliz como espectacular.

Poco antes de las 13.00 horas, el 112 Galicia recibió el aviso de una particular que pedía ayuda para rescatar a su mascota. El animal había trepado hasta unos seis metros de altura, pero, lejos de poder bajar por su cuenta, quedó colgado boca abajo entre dos ramas. Según calcula su propietaria, llevaba allí entre dos y tres horas, maullando para pedir ayuda.

rescate gato cachafeiro forcarei

Rescate de Zacarías Peludo en Cachafeiro, Forcarei. / FDV_Externas

Hasta el lugar se desplazaron los tres integrantes de la guardia de bomberos con dos vehículos, uno de ellos equipado con autobrazo. La operación no fue sencilla. El camión no podía acercarse hasta el pie del árbol, por lo que los efectivos tuvieron que trabajar desde unos seis metros de distancia y abrirse paso entre las copas con una motosierra para poder alcanzar al improvisado escalador.

«Pensabamos que non baixaba porque estaba moi alto, pero despois decatámonos de que estaba atrapado e non podía moverse», relata María Teresa González. Finalmente, los bomberos consiguieron liberar al felino y devolvérselo sano y salvo a su propietaria.

rescate gato cachafeiro forcarei

Rescate de Zacarías Peludo en Cachafeiro, Forcarei. / FDV_Externas

Zacarías Peludo no sufrió daños aparentes, aunque el susto fue importante. «Agora está un pouco estresado e recuperándose do susto», explica su propietaria. Todo quedó en un mal rato y una historia que contar. Quizá el único damnificado haya sido su ego felino, ese que presume de agilidad, equilibrio y autosuficiencia.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

Tracking Pixel Contents