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Operación salida

Talleres colapsados en verano: la falta de mano de obra cualificada dispara las listas de espera

La escasez de relevo generacional, especialmente en carrocería, cronifica la saturación de un sector que ha mejorado sus sueldos y jornadas pero no logra atraer a los jóvenes

Mecánicos y chapistas del taller O Castro de Lalín.

Mecánicos y chapistas del taller O Castro de Lalín. / Bernabé / Javier Lalín

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Lalín

Con la llegada del verano y de las vacaciones son muchos los conductores que buscan poner a punto sus vehículos para poder salir de viaje. Por ello, acuden a su taller de confianza que ahora mismo, con seguridad, se encuentra colapsado. Es mucha la cantidad de trabajo que tienen durante todo el año y que se acrecienta con motivo de las operaciones salida. Las agendas están tan repletas que las listas de espera pueden superar las dos semanas.

«Estamos sobrecargados y a tope siempre. Tenemos un tiempo de espera de entre dos y tres semanas», explica Rubén Bouzada de Todo Motor. Sin embargo, los profesionales insisten en que la saturación no responde únicamente al incremento de trabajo propio de estas fechas, sino a un problema que se arrastra durante todo el año. «En carrocería la lista de espera es muy elevada en la actualidad, porque hay poca mano de obra, en esa área sobre todo y los plazos pueden ser de dos o tres meses», relata Pilar Diéguez, del taller O Castro. En su caso, la carga de trabajo también es bastante durante todo el año y en verano aumenta un poco más, ya que los conductores aprovechan para hacer reparaciones. «Nosotros lo vemos más en las zonas turísticas y con personas que viene de vacaciones y que hacen más revisiones por los desplazamientos», comenta Pilar Diéguez.

Las mayores incidencias que se registran en estos días suelen tener que ver con el propio mantenimiento del vehículo y con ligeras reparaciones para que todo esté a punto antes de salir de viaje. «Lo que más problemas da es el sistema anticontaminación y el filtro de partículas», revela Germán Jofre de DMOTOR. Hay quien aprovecha esta época estival para acogerse a las promociones que lanzan los talleres para comprobar que todo funcione correctamente. Recibe el nombre de check list y es un de los servicios que oferta el taller O Castro.

Pero no solo ha cambiado la cantidad de trabajo que tienen los talleres, también lo ha hecho el cliente. Si antes se iba directamente a la puerta con la esperanza de ser atendido y tener el coche reparado rápidamente, eso es algo que hoy en día ya no ocurre. «La gente se ha acostumbrado a que tienen que pedir cita. Nosotros tratamos urgencias que se aceleran o se intentan solventar en el momento, pero revisiones y mantenimiento van con cita», explica Pilar Diéguez. Y es que en los últimos años los clientes han entendido que los trabajos de reparación requieren de tiempo. «Yo me he dado cuenta de que en los últimos años la gente ya no te mete tanta prisa. No hay exigencia», cuenta Germán Jofre. Y es que, al estar todos los talleres en una situación de trabajo desbordante, no hay más opción que esperar y ser paciente.

Este exceso de tareas no es casual, y si bien es cierto que repunta en verano, se mantiene a lo largo del año debido a la falta de personal. Este es el motivo en el que coinciden los profesionales del sector. No hay mano de obra que pueda aligerar el trabajo pendiente. «No encontramos a gente cualificada. Solo hay aprendices», revela Rubén Bouzada. Y es que ya no es solo la falta de personal, sino de gente que tenga la formación necesaria para desarrollar esta profesión. «La mano de obra en mecánica se va salvando porque se ha restaurado la FP, pero en carrocería es muy complicado. No es un trabajo atractivo para la gente joven», expone Pilar Diéguez. Existe una evidente falta de relevo generacional porque los profesionales que se están jubilando no están siendo sustituidos por nuevos trabajadores.

Los profesionales de este ámbito explican que «hay falta de iniciativa. Y eso que es un trabajo bien remunerado y que ahora es más tecnológica». Además, Pilar Diéguez apunta que las condiciones han mejorado y que «en los talleres ahora están por turnos de jornada intensiva. Nos adaptamos a lo que quieren los trabajadores».

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