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Sociedad

Emprender también es cosa de mimos

La estradense Jéssica Aído pone en marcha una nueva iniciativa de tartas y cestas para recién nacidos por encargo, después del éxito que tuvo en su entorno la creada para una de sus amigas durante el embarazo

Jéssica Aído con dos de sus elaboraciones, a la venta en el establecimiento Agasallos.  | BERNABÉ/ JAVIER LALÍN

Jéssica Aído con dos de sus elaboraciones, a la venta en el establecimiento Agasallos. | BERNABÉ/ JAVIER LALÍN

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A Estrada

A veces regalar puede ser todo un engorro. La falta de tiempo o de ideas suele ponernos en aprietos cuando llega la hora de tener un detalle. Por eso resultan útiles iniciativas como la que ha tenido la estradense Jéssica Aído Oubiña (34), que tras el éxito del regalo personalizado que le hizo a su amiga, ha descubierto una nueva línea de negocio.

«Mi amiga está embarazada, y si bien yo no soy especialmente detallista, cuando hago algo lo hago con mucho amor, así que buscando ideas vi lo de las tartas con artículos para recién nacidos. La hice y cuando se la entregué le gustó tanto que fue ella quien me animó a seguir haciendo», explica la entrevistada.

Inicialmente Aído subió un post a su cuenta personal de Instagram con una imagen de las tartas de regalo anunciando que atendía encargos. «Lo subí porque mis amigas me insistieron, pero no pensaba que fuese a tener mayor recorrido», relata. En cambio, la sorpresa llegó cuando poco después ya tenía los primeros encargos. La buena aceptación de su idea la llevó a crear un perfil profesional, @miminhos_de_jessi, donde las personas interesadas pueden realizar sus pedidos. «No sabía que tenía tanto tirón, la verdad es que me sorprendió la demanda», señala. De hecho, desde el comercio Agasallos se pusieron en contacto con ella para vender sus creaciones en tienda.

Jéssica tiene otro trabajo a jornada completa, y jamás se imaginó que de ese regalo para su amiga podría salir un nuevo negocio. Ahora, no descarta ampliar su oferta si el tirón va creciendo: «Todavía es pronto, pero sí he pensado en hacer otro tipo de creaciones e incluso no limitarlas a recién nacidos. La idea es adaptarse a lo que el cliente tenga en mente».

Sus tartas van desde los 30 euros —las más pequeñas— hasta el montante que la persona desee invertir. La mayor elaboración hasta la fecha —sin ser la de su amiga— fue una cesta valorada en 70 euros. «Ellos ponen el presupuesto y yo voy incorporando artículos en función de eso», dice Aído. Lo bueno de los Mimiños de Jessi no es solo que suponga una fuente de ingresos extra, sino que ella disfruta del proceso: «Me relaja hacerlas, y es muy satisfactorio ver la reacción de la gente cuando las entregas».

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