Balance del primer trimestre del año
Los juzgados de Lalín y A Estrada logran reducir su carga de procesos pendientes
Las salas de O Regueiriño ingresan menos asuntos, mientras que las estradenses aumentan su capacidad de resolución

Interior de los juzgados de A Estrada, estrenados a finales del año pasado. / Bernabé / Javier Lalín

Los partidos judiciales de Lalín y A Estrada cerraron el primer trimestre del año con 1.909 asuntos en trámite, que son 190 por debajo de los 2.099 con que remató diciembre de 2025. Según los datos del Consejo General del Poder Judicial, esta reducción de la carga de trabajo se logra de forma diferente según los juzgados de que hablemos.
Los dos de Lalín arrancaron enero con 1.264 asuntos en trámites, una cifra que supera por poco los 1.227 con que había comenzado octubre de 2025. En estos primeros tres meses de 2026, entraron 725 casos nuevos, solo uno más que en el trimestre anterior. Pese a estas diferencias tan leves, los juzgados de O Regueiriño no pudieron incrementar su ritmo resolutivo precisamente por el volumen de trabajo que arrastra de años atrás (es el doble de los de A Estrada) y despacharon 686 litigios, los mismos que en el último trimestre de 2025. Así las cosas, marzo remata con 1.187 casos abiertos en el partido judicial de Lalín, que son 23 por encima de los de diciembre.
El Consejo General del Poder Judicial, a la hora de evaluar la actividad de sus juzgados, audiencias y tribunales, maneja cuatro conceptos: la tasa de sentencia, la de pendencia, la de resolución y la de congestión. La tasa de sentencia es el resultado de dividir el número de sentencias entre los asuntos resueltos, y nos da un porcentaje que en Lalín está en el 30%, por encima del 26% del último trimestre de 2025. ¿A qué se debe esta mejoría? Pues a que hay tres tipos de sentencias: las registradas (firmadas y archivadas en el sistema informático del juzgado), las resueltas (que son las emitidas por el juez o jueza y que ponen fin al conflicto) y las en trámite (no son definitivas). Lalín mejora sus cifras porque sube sus sentencias resueltas de 86 a 105, a la par que reduce de forma muy notable las que están en trámite, al bajarlas de 1.883 a 1.014. Las registradas descienden también, de 165 a 100.
La tasa de pendencia es, quizá, la que mejor indica el volumen de trabajo de un juzgado. La cifra se obtiene al dividir los asuntos pendientes al final del trimestre (recordemos, en Lalín eran 1.187) entre los resueltos (686). Obtenemos 1,73. Si multiplicamos esta cifra por 12 nos da 20,76, que serían los meses que precisaría el partido judicial de Lalín para rematar con los casos pendientes manteniendo el mismo ritmo resolutivo y sin ningún nuevo caso. La cifra es alta, sí, pero es que en diciembre llegaba a los 22 meses.
En cuanto a la tasa de resolución, si es mayor que uno indica que el juzgado está resolviendo más procesos de los que ingresa. Lalín no llega a ese 1, se queda en un 0,95, como en diciembre. Esta cifra es el cociente entre los asuntos resueltos y los ingresados en un periodo determinado. Por último, la tasa de congestión es el resultado de dividir los asuntos pendientes al inicio del trimestre y los ingresados durante este periodo entre los asuntos resueltos. Cuanto menor sea la tasa, mejor es el ritmo de trabajo de un juzgado. Lalín, como no aumentó su ritmo de resolución, ve cómo sube esta tasa, de 2,84 a 2,90.
Y mientras Lalín puede contener, de algún modo, sus cifras porque ingresa menos asuntos entre enero y marzo, A Estrada mejora sus resultados porque despacha más casos. Cuando estrenó el año, en sus juzgados estaban en trámites 835 litigios, solo 13 más de los que había al comienzo del trimestre anterior. Durante enero y marzo, entraron 532 más, por encima de los 483 que incoaron entre octubre y diciembre. Pero pese a ese aumento de nuevos asuntos y de casos pendientes, los dos juzgados elevaron las cifras de pleitos resueltos, al pasar de 470 a 643 (son 173 más). Por eso, despide el primer trimestre del año con 722 casos pendientes, casi un centenar por debajo de esos 835 que había al comienzo.
Al optimizar su nivel de resolución de querellas, es lógico que mejore esa tasa de resolución y que sí pase del 1 que mencionábamos, alcanzado el 1,21. En el último trimestre de 2025 estaba en 0,97. A Estrada, además, baja la tasa de pendencia del 1,78 al 1,12, de modo que precisaría 13,44 meses, es decir, 7 meses menos que Lalín, para ponerse al día. También es cierto que su volumen de trabajo es muy inferior al de los juzgados de O Regueiriño. A pesar de su buen nivel de emisión de sentencias, su tasa pasa de 0,24 a 0,22, y logra rebajar la de congestión: si estaba en un 2,78, ahora marca un 2,13.
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