Urbanismo
Lalín concentra más de la mitad del suelo urbano sin edificar de Deza y Tabeirós
La capital dezana y Forcarei mantienen un porcentaje de terreno vacante superior al 50%
En las dos comarcas están disponibles 28.654 predios urbanos

El núcleo urbano de Lalín desde Filgueira. / Bernabé / Javier Lalín

Los concellos de Deza y Tabeirós-Montes mantienen una amplia bolsa de suelo urbano disponible, pero cada uno muestra una realidad distinta, con mayor o menor capacidad de expansión. En en conjunto cuentan con 4.648,55 hectáreas de suelo urbano, de las que 1.949,93 figuran como suelo sin edificar. La cifra supone que el 41,9 % de la superficie urbana de estos municipios permanece vacante, aunque la distribución territorial es muy desigual y concentra buena parte del potencial de crecimiento en un número reducido de concellos.
En términos absolutos, Lalín destaca con claridad como el municipio con más suelo urbano disponible. Cuenta con 1.050,39 hectáreas sin edificar, más de la mitad del total registrado en los ocho concellos. Su peso es determinante: concentra el 53,9 % de toda la superficie urbana vacante del ámbito analizado y suma 13.362 parcelas sin edificar. Además, el suelo disponible representa el 51 % de su superficie urbana total, situada en 2.062,03 hectáreas. La singularidad de Lalín está en la combinación de volumen y proporción: no solo es el concello con más suelo urbano, sino también uno de los que conserva una mayor reserva pendiente de desarrollo. Este escenario debe atribuirse a la aprobación, en 1999, de un ambicioso Plan Xeral de Ordenación Municipal.
El segundo gran foco de disponibilidad es Forcarei, con 322,01 hectáreas de suelo urbano sin edificar. Aunque su volumen absoluto queda lejos del de Lalín, el municipio presenta el porcentaje más elevado del conjunto, ya que el 52 % de su superficie urbana figura como vacante. En total, cuenta con 615,20 hectáreas de suelo urbano y 6.932 parcelas sin edificar. Este dato apunta a una estructura urbana muy marcada por el suelo pendiente de edificación. Forcarei no es el concello con mayor superficie urbana total, pero sí el que muestra una mayor intensidad relativa de suelo disponible en un planeamiento que data de 2002.
En un segundo bloque aparecen Vila de Cruces y Silleda, con cifras absolutas muy próximas, aunque con lecturas distintas. Vila de Cruces dispone de 190,51 hectáreas sin edificar sobre una superficie urbana total de 485,40 hectáreas. El suelo vacante representa el 39 %, prácticamente en la media del conjunto, y se reparte en 2.935 parcelas. Su singularidad reside en mantener una bolsa relevante de suelo disponible en relación con su tamaño, sin alcanzar los niveles de concentración de Lalín ni la intensidad relativa de Forcarei.
Silleda, por su parte, suma 187,45 hectáreas de suelo urbano vacante, apenas tres hectáreas menos que Vila de Cruces, pero sobre una superficie urbana total mucho mayor, de 828,51 hectáreas. Por eso su porcentaje de suelo sin edificar baja al 23 %. El municipio cuenta con 1.807 parcelas vacantes y destaca por una mayor superficie media por parcela sin edificar, lo que sugiere una disponibilidad menos fragmentada y con piezas de mayor tamaño. Su caso se diferencia del resto porque combina una base urbana amplia con un porcentaje de vacancia moderado. Rodeiro ocupa una posición intermedia, con 127,48 hectáreas de suelo urbano sin edificar sobre un total de 283,01 hectáreas. El porcentaje de suelo vacante alcanza el 45 %, uno de los más altos del conjunto, y se distribuye en 2.684 parcelas. La singularidad de Rodeiro está en su elevado margen relativo de disponibilidad pese a contar con una superficie urbana más reducida que los principales municipios del área. En términos proporcionales, se aproxima más al patrón de Lalín y Forcarei que al de A Estrada o Silleda.
A Estrada ofrece una lectura diferente. Es uno de los municipios con mayor peso urbano y residencial del ámbito analizado, pero su disponibilidad de suelo sin edificar es mucho más baja en términos relativos y absolutos que la de Lalín. Cuenta con 301,61 hectáreas de suelo urbano total y 60,86 hectáreas vacantes, lo que supone el 20 %. Sus 765 parcelas sin edificar representan una bolsa reducida si se compara con su dimensión demográfica y funcional. La singularidad estradense está precisamente en ese contraste: un concello de gran peso territorial y urbano, pero con una reserva de suelo disponible limitada en comparación con otros municipios de Deza.
En la parte baja del cuadro se sitúan Agolada y Dozón, los dos municipios con menos suelo urbano vacante en términos absolutos. Agolada dispone de 10,14 hectáreas sin edificar sobre una superficie urbana total de 55,43 hectáreas, con un porcentaje del 18 % y 149 parcelas vacantes. Dozón presenta la menor disponibilidad de todo el grupo, con solo 1,08 hectáreas sin edificar, 20 parcelas vacantes y un peso del 6 % sobre sus 17,36 hectáreas de suelo urbano. En ambos casos, la reducida bolsa disponible refleja una escala urbana mucho menor y una capacidad de crecimiento más limitada.
Suscríbete para seguir leyendo
- Dónde (y dónde no) ver el eclipse de este miércoles cerca de Vigo
- Pinchan las ruedas de 10 coches de portugueses en la playa de Areacova
- Denuncian a la protectora Os palleiros de Pontevedra por la desaparición y acogida posterior de una perra en Poio
- El cultivo de la cebada se extiende por Galicia: Hijos de Rivera se alía con 27 agricultores de A Limia y alcanza las 850 hectáreas
- Cada año 200 profesores piden compaginar la docencia con otro puesto de trabajo
- Menores con adulto y permiso parental se quedaron fuera de la platea de Castrelos para ver a Abraham Mateo: «Sé que es la ley, pero...»
- El Casino de Pontevedra mantiene la tradición: 22 chicas, «presentadas en sociedad»
- Dos policías nacionales salvan a una mujer que se quedó inconsciente al atragantarse en un bar de Vigo