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Obradoiro das Artes Plásticas

La inspiración se instala en A Solaina

Los seis artistas residentes que participan en la edición de la Xuntanza ya trabajan en las obras que se expondrán el sábado y que mezclan pintura, mural y escultura

Los seis artistas residentes de la Xuntanza Obradoiro das Artes Plásticas en A Solaina de Piloño.

Bernabé /Javier Lalín

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Vila de Cruces

A Solaina de Piloño abrió el domingo sus puertas para recibir a los seis artistas residentes que a lo largo de esta semana trabajarán en sus obras en la XVII Xuntanza Obradoiro das Artes Plásticas, y que serán expuestas este sábado. Es un grupo pequeño, que hace que desde las primeras horas que comparten juntos el ambiente sea inmejorable. Además, como curiosidad, se han creado parejas porque algunos ya se conocían con anterioridad, bien fuera porque estudian juntos o porque conviven.

Una de las integrantes de este grupo es Inés Benito. Estudia Bellas Artes en Pontevedra. Está en tercero, y desde pequeña tuvo claro que el arte era lo suyo. Por eso desde que era niña se ha estado formando o bien con clases o bien por cuenta propia. «Estoy en busca de mi propio camino, experimentando. Y este espacio me da justo lo que necesito», relata la artista lalinense. Su especialidad es la pintura, el bordado y la fotografía. Tres aspectos que va a juntar en las dos obras que presentará a finales de semana en esta Xuntanza. «Vengo con las ideas claras, y mi trabajo va a tener como temática los recuerdos de la infancia», concluye Inés Benito, que no vive sola esta experiencia.

Su compañera de carrera Mariña Paz también se ha apuntado. Siempre mostró interés por observar y comprender la música y la naturaleza, y poco a poco se fue introduciendo en el mundo del arte. Su apuesta es por la pintura y por crear algo con lo que pueda mostrar su propia visión de las cosas al público. «No vengo a A Solaina con una idea clara. Estoy probando a ver lo que sale, y lo que surge. El entorno en el que estamos es de gran ayuda porque es muy inspirador», relata la estudiante de Bellas Artes.

Hay quienes acuden a esta actividad con la carrera ya terminada, y se encuentran en el paso siguiente, el máster. Es el caso de Susana de Castro. Ella centra su trabajo en la pintura collage con técnica mixta. «Mi proyecto busca aunar la temática del nogal con el subconsciente. Quiero crear algo enfocado a la pintura y realizado con objetos cercanos», explica la artista de Ponteareas.

No todo es pintura en esta Xuntanza. Mónica Lago, que viene desde León para vivir esta experiencia, prefiere la escultura. Ella ya completó su formación académica, cursando la carrera de Bellas Artes y el posterior máster, y ahora está dando sus primeros pasos en el terreno profesional. También trabaja con la fotografía, pero en esta ocasión prefiere centrar sus energías en la creación de una escultura. «Yo ya vengo con una idea de lo que quiero crear, pero la he variado. Mi propuesta de proyecto partía de materiales previos y ahora la he abierto a trabajar con materiales reciclados que nos facilitan por aquí», cuenta la leonesa. Habitualmente sus obras están protagonizadas por elementos minerales, pero en esta ocasión ha decidido apostar por algo diferente.

Otra de las artistas que se encuentra en las jornadas de arte de Piloño es la lalinense Olalla Framiñán. A lo largo de esta semana se centrará en la pintura sobre papel, que es a lo que más está habituada. «Normalmente pinto formatos de gran tamaño y aquí hay mucho espacio, por lo que se presta a ello. Además, el entorno natural del que estamos rodeados es excepcional», asegura la autora, que todavía no tiene muy claro el tema que protagonizará su obra. Es la primera vez que acude a una residencia así, y no lo hace sola. La acompaña su compañero de piso Álex Dávila. Ambos se animaron a unirse a esta experiencia durante una conversación de lo más natural, y ahora ambos se encuentran, de nuevo, compartiendo techo, pero esta vez en A Solaina de Piloño.

Álex Dávila es el único chico de esta edición, pero lejos de suponer un inconveniente, él está disfrutando a lo grande de la experiencia y se siente «una más». Ya conoce lo que es formar parte de una actividad así, ya que ha realizado otras residencias artísticas. El lalinense tiene un largo trabajo por delante porque, a diferencia de sus compañeras, ha optado por realizar un mural que tendrá 5 metros de largo y uno y medio de ancho. «Tengo claro que va a ser algo cubista y que está relacionado con la vegetación y las mariquitas», confirma el pintor. Su pasión por el arte le ha llevado a formarse en ello de forma completamente autodidacta desde el año 2016 y ha encontrado en el mural la mejor forma de expresar su talento.

Todavía tienen varios días para terminar de perfilar sus obras, que serán expuestas el sábado. Y es que tanto por la mañana como por la tarde realizarán talleres creativos. Sin embargo, no todo será trabajar. También tendrán tiempo para conocer más la zona, ya que el miércoles está previsto que realicen una visita a la Fundación Neira Vilas y el jueves serán recibidos en el Concello de Vila de Cruces.

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