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Un desafortunado golpe de suerte

Gana los 15.000 euros del Gran Escaparate del San Paio y renuncia al premio

José Luis Terceiro lo cederá al segundo número para evitar posibles suspicacias al formar parte de la comisión de las fiestas

José Luis Terceiro y su familia, con el boleto premiado.

José Luis Terceiro y su familia, con el boleto premiado. / L.D.

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A Estrada

El suyo es un ejemplo bastante acertado de cómo tener buena y mala suerte al mismo tiempo. Jose Luis Terceiro fue el ganador del sorteo del Gran Escaparate, una iniciativa puesta en marcha por la comisión de las Festas do San Paio de A Estrada para recaudar fondos. La idea era sortear un escaparate llenó de productos que iban desde una moto a palés de cerveza con un precio total de 15.000 euros. El empresario estradense no podrá sin embargo subirse a esa moto ni tomar esas cervezas, porque ha decidido renunciar al premio y cederlo al segundo número. Fue una decisión personal que tomó para evitar posibles suspicacias sobre el sorteo, ya que forma parte de la comisión de fiestas.

«Compré los boletos como un estradense más. Todo esto fue algo que no pensé en ese momento», afirma cuando se le pregunta sobre por qué los compró. En realidad, el número ganador y otros pocos más le quedaron en uno de los talonarios que tenía para ir vendiendo en los meses previos a la fiesta y al sorteo. «En vez de devolver esos pocos números decidí comprarlos yo y quedármelos, porque no tenía ningún boleto. Lo que uno no piensa en ese momento es que le va a tocar y la repercusión que puede tener. Si lo llego a saber nunca habría comprado los boletos. Los habría devuelto», argumenta.

De hecho Jose Luis Terceiro supo que le había tocado cuando estaba sobre el escenario de la orquesta Cinema y se realizó el sorteo del Gran Escaparate. «Me di cuenta en ese momento. Incluso le mandé un mensaje a mi mujer desde el escenario. Yo estaba anotando los números que iban saliendo en el sorteo. En un momento en el que se pusieron a hablar miré la foto que tenía en el móvil de mis boletos y vi que estaba el 3221. Era justo el primero de la serie de números consecutivos que había comprado».

El integrante de la comisión explica que él mismo vendió los números anteriores al ganador entre sus familiares y amigos pero también los de otro taco de rifas que comenzaba después de su serie. «Los cuatro números anteriores son de mi hermana y el resto de amigos. Solo con que uno de ellos hubiese comprado una más, yo ya no tendría ese número. Le habría tocado a mi hermana», lamentó analizando ese golpe de desafortunada suerte.

La primera reacción de Terceiro fue de alegría, aunque rápidamente se dio cuenta del problema en el que se acababa de meter. Que un integrante de la comisión, que además estaba participando en el propio sorteo con mano inocente, se llevase el premio podría ser interpretado por algunos como un posible amaño. «Solo faltaba que fuese uno de mis hijos el que sacase los números», bromea al recordar la situación. Inicialmente analizó la posibilidad de no decir nada y dejar que el número acabase su tiempo de vigencia sin dar señales de vida. Esa idea sin embargo tenía un problema. «Estas cosas al final siempre salen a la luz. Además, había gente que ya sabía que me tocó a mí. Así que preferí contarlo yo a que se supiese que tenía el número y surgiesen 300 versiones distintas de por qué no había cogido el premio. Prefiero dar yo la versión original», afirmó.

Echando la vista atrás, Jose Luis Terceiro admite que no volvería a comprar los boletos. «Tengo que reconocer que no los compré por echar una mano. Ya llevo meses colaborando con mi trabajo en mi tiempo libre. Lo hice con la intención de entrar en el sorteo como un estradense más pero no pensé más allá, ni en todo lo que implicaría si me tocaba. Coger el premio sería algo que la gente no entendería. Quedaría mal yo y la comisión. Tuve claro desde el primer momento que no lo iba a hacer».

Premio para el segundo

Jose Luis Terceiro, cuarta por la izquierda, el día del sorteo.

Jose Luis Terceiro, cuarta por la izquierda, el día del sorteo. / Cedida

El empresario estradense explica que, afortunadamente, las bases recogen que, en caso de no aparecer el ganador a las doce de la noche del miércoles al jueves, el premio pasaría al segundo número elegido por sorteo y que seguramente a estas alturas aguarda noticias sobre el destino de ese jugoso escaparate.

En la jornada de ayer sin embargo la organización todavía aguardaba al ganador o ganadora del escaparate de premios del San Paio, valorado en unos 15.000 euros. Entre los artículos sorteados figuran una motocicleta, un televisor y un iPhone 17. El objetivo era que algún vecino acabase llevándose el premio, así que en el sorteo se eligieron tres números de reserva por si el agraciado no aparecía. El primer número de reserva fue el 7744, el segundo el 0028 y el tercero el 5498. Este último estaba presente el día del sorteo y ya quedó identificado. Los propietarios de los otros dos, se desconocen. Cada uno tendrá tres días para reclamar el premio antes de que los derechos pasen al siguiente número. En los próximos tres días el segundo número elegido podrá reclamar el escaparate.

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