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Alojamientos

Lalín arrastra a Deza y Tabeirós en la caída de oferta de viviendas turísticas

Los inmuebles disponibles son 191, siete menos que hace un año

Rodeiro y Agolada también reducen sus establecimientos, que suben en A Estrada y Forcarei

Interior de una vivienda turística en A Estrada.

Interior de una vivienda turística en A Estrada. / BERNABE / JAVIER LALIN

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Alfonso Loño

Alfonso Loño

Lalín

La oferta de alojamientos turísticos retrocedió en el último año, aunque con una evolución desigual por municipios. Según el balance de mayo difundido este miércoles por el INE, los ocho concellos suman 191 inmuebles de uso turístico, siete menos que los 198 registrados en el mismo mes del ejercicio anterior. La caída equivale al 3,5 %, moderada en número de establecimientos pero más visible en capacidad: las plazas pasan de 1.322 a 1.207, con 115 menos, un recorte del 8,7 %. La lectura conjunta deja una doble tendencia. El mapa comarcal mantiene una bolsa amplia de este tipo de oferta, concentrada en los municipios con mayor tirón, pero los alojamientos activos son ahora de menor tamaño medio. La reducción de capacidad confirma que el ajuste no solo afecta al número de unidades, sino también al perfil de los inmuebles.

A Estrada vuelve a ejercer como principal polo de esta modalidad. Suma 73 unidades turísticas, dos más que un año antes, y reúne el 38,2 % del total. Sin embargo, ese avance no se traduce en más capacidad: las plazas bajan de 488 a 452. La media pasa de 6,87 a 6,19 plazas por establecimiento, lo que apunta a una oferta más fragmentada o con alojamientos de menor tamaño. El concello estradense conserva, en todo caso, una posición claramente dominante dentro del conjunto comarcal.

Silleda mantiene el segundo mayor volumen, con 35 alojamientos, aunque reduce sus plazas de 220 a 197. Su comportamiento refleja estabilidad en el número de inmuebles, pero una menor capacidad efectiva. Lalín y Vila de Cruces comparten el tercer lugar, con 28 unidades cada uno, aunque con trayectorias diferentes. Lalín pierde siete inmuebles turísticos, al bajar de 35 a 28, y reduce sus plazas de 183 a 164. Vila de Cruces suma un establecimiento, de 27 a 28, aunque también pierde capacidad, de 194 a 178 plazas. En ambos casos, el resultado es una menor disponibilidad de camas.

El comportamiento más favorable se observa en Forcarei, que pasa de 13 a 15 alojamientos turísticos y eleva sus plazas de 86 a 114, el mayor incremento absoluto del territorio. Es el único municipio que combina crecimiento en establecimientos y en capacidad, reforzando su papel dentro de Tabeirós-Montes. En el otro extremo figuran Rodeiro y Dozón, con dos unidades cada uno. Rodeiro baja de cuatro a dos establecimientos y de 50 a 28 plazas, mientras Dozón conserva dos alojamientos y crece de 12 a 13. Agolada retrocede de 11 a 8 inmuebles y de 89 a 61 plazas, con una caída significativa tanto en oferta como en capacidad.

Por comarcas, Deza concentra 103 alojamientos turísticos y 641 plazas, pero explica la caída global: pierde 11 establecimientos y 107 plazas respecto al año anterior. El descenso se apoya sobre todo en Lalín, Agolada y Rodeiro, que absorben buena parte del ajuste. Tabeirós-Montes gana cuatro unidades, de 84 a 88, aunque pierde ocho plazas, de 574 a 566, por el retroceso de capacidad en A Estrada, compensado solo parcialmente por el avance de Forcarei.

El balance deja una fotografía de transición. A Estrada mantiene el liderazgo, Silleda conserva una posición sólida y Forcarei gana protagonismo, mientras Lalín reduce presencia. La clave está en la pérdida de capacidad: hay solo siete alojamientos menos, pero un recorte de 115 plazas.

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