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Entrevista | Uxía Rosende Diéguez Artista estradense y estudiante de Bellas Artes en Valencia

«La pintura nos acompaña desde la infancia, incluso antes de escribir o hablar»

«Siento que por fin estoy encontrando mi camino en el arte»

Uxía Rosende, junto a  uno de los cuadros de su exposición en la Casa das Letras. |

Uxía Rosende, junto a uno de los cuadros de su exposición en la Casa das Letras. |

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A Estrada

Uxía Rosende inaugura mañana a las 19.00 horas en la Casa das la muestra que lleva por título «Primeros pasos».

¿Qué significa para usted presentar tu primera exposición?

Para mí supone mi primer paso importante dentro del mundo del arte. Aunque llevo toda la vida vinculada a él, investigando, formándome y buscando mi propio lenguaje, ahora siento que por fin estoy encontrando mi camino. Esta exposición nace precisamente para mostrar ese proceso y transmitir que el estilo propio no aparece de la noche a la mañana, sino que se construye con tiempo y búsqueda. Muchas veces parece que en la enseñanza artística solo tiene valor, pero no es así, cada artista debe encontrar su propia voz.

¿Cómo nació la idea de esta muestra?

La idea surgió a partir del cuadro más grande de la exposición, una obra de 1,16 metros de ancho. Fue la primera pieza en la que decidí experimentar de verdad con la pincelada y explorar nuevas formas de expresión. A partir de ahí comencé a producir más trabajos en esa línea, cada vez más personales, y sentí la necesidad de mostrarlos al público. También quería que otras personas pudieran ver ese proceso creativo y encontrar motivación para desarrollar su propio camino artístico.

¿Hay un tema común entre los cuadros?

No existe un tema común como tal. La exposición funciona más bien como una selección que muestra mi evolución artística, desde una etapa más académica, vinculada a la formación tradicional, hasta una propuesta mucho más experimental, personal y libre. El nexo entre las obras es precisamente ese recorrido de aprendizaje y transformación.

¿Cuándo descubrió tu interés por la pintura?

Creo que es algo que nos acompaña desde la infancia. Antes incluso de aprender a escribir o hablar, ya dibujamos y nos expresamos visualmente. A menudo esa capacidad se pierde o se limita durante la etapa escolar, pero en mi caso conseguí conservarla y comprender que era el ámbito en el que realmente quería desarrollarme.

¿Quiénes han sido tus influencias?

Aunque pueda parecer contradictorio, una de mis principales influencias es Goya. Me interesa especialmente su capacidad para ser profundamente expresivo dentro de una base realista. Mi obra también parte del realismo, pero busca transmitir emociones y sensaciones. Además, me inspira mucho el fovismo por su experimentación con el color y la libertad con la que aborda los fondos y la composición. También encuentro referencias importantes en el impresionismo, sobre todo en la fuerza de la pincelada y en esa idea de dejar que la pintura fluya.

¿Por qué decidió estudiar Bellas Artes?

Lo tuve muy claro desde el principio. Terminé el Bachillerato con una nota alta que me permitió acceder sin problemas a la universidad que quería. Elegí estudiar en Valencia porque consideraba que era una de las mejores facultades de Bellas Artes de España y una referencia también a nivel europeo.

¿Cómo está siendo la experiencia universitaria?

Está siendo muy positiva. Los primeros cursos tienen una formación muy académica y centrada en las bases tradicionales, algo que considero fundamental porque para encontrar un lenguaje propio primero hay que dominar los fundamentos. A partir de tercero y cuarto la carrera ofrece una enorme variedad de optativas, lo que permite orientar la formación hacia ámbitos muy diferentes, desde las prácticas más clásicas hasta lo digital, el diseño o las artes gráficas. Esa flexibilidad facilita mucho encontrar el camino que mejor encaja con cada estudiante.

¿Hacia dónde tle gustaría orientar tu formación?

Ahora que voy a comenzar tercero, es el momento de definir mejor mis intereses. Me atrae especialmente el diseño gráfico y todo lo relacionado con el entorno digital, áreas en las que me gustaría profundizar. Al mismo tiempo, la pintura seguirá siendo una parte esencial de mi vida y también quiero continuar estudiando historia, porque considero que es una herramienta fundamental para comprender el arte y la sociedad.

¿Qué le diría a los jóvenes que dudan en estudiar arte por las salidas profesionales?

Les diría que existe un mito alrededor de las Bellas Artes. Vivir exclusivamente de la pintura es complicado, pero la carrera ofrece una formación muy amplia y multidisciplinar. Durante estos años he aprendido habilidades muy diversas y he trabajado con herramientas y disciplinas que nunca imaginé. Estudiar Bellas Artes no significa limitarse a una única salida profesional, sino adquirir conocimientos que pueden aplicarse en muchos ámbitos diferentes. La falta de oportunidades es más un estigma que una realidad. Mi sueño sería poder vivir de mi arte, exponer en galerías, formar parte de circuitos artísticos y dedicarme plenamente a la creación.

¿Qué le gustaría que sintieran los visitantes al recorrer la exposición?

Me gustaría que entendieran que el arte es un proceso. Esa es la idea central de la muestra: mostrar la diversidad y los cambios que forman parte de la construcción de un artista. La formación implica etapas de aprendizaje, ejercicios académicos y momentos de duda, pero todo eso forma parte del camino. Con el tiempo cada persona encuentra su propia voz y descubre que hay quienes conectan e incluso se interesan por aquello que crea.

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