El obispo de Lugo preside en Filgueira las exequias de Benedicto Iglesias, cura emérito de Breixa

Un instante del funeral por Benedicto Iglesias en la iglesia parroquial de Filgueira. / Manolo Seixas
La feligresía de la comarca de Deza y la Diócesis de Lugo despidieron este martes con emoción y gratitud al reverendo Benedicto Ángel Iglesias Blanco, cura emérito de Breixa, cuyas exequias se celebraron en la iglesia parroquial de Santa María de Filgueira. El solemne funeral estuvo presidido por el obispo de Lugo, Monseñor Alfonso Carrasco Rouco, que estuvo acompañado por numerosos sacerdotes de la zona, familiares y una multitud de vecinos que quisieron rendir su último homenaje a un pastor que dejó una huella imborrable. Durante la homilía, el obispo destacó la abnegada trayectoria y la inquebrantable fidelidad del malogrado sacerdote, que falleció a los 97 años de edad tras haber dedicado exactamente siete décadas de su vida al ministerio sacerdotal, celebrando sus bodas de titanio en el Seminario de Lugo en 2024. Su incansable labor pastoral se extendió a lo largo de los años por comunidades como San Martín de Asperelo, Vilatuxe, Barcia, Gondulfe, Losón y Saídres, atendiendo a sus feligreses hasta su retiro definitivo a los 95 años. Tras la emotiva ceremonia eclesiástica, los restos mortales de este querido sacerdote, hermano del también recordado párroco de Trabancas, José María Iglesias, recibieron cristiana sepultura en el cementerio parroquial de su Filgueira natal, cerrando así una vida de absoluta entrega, cercanía y fe.