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48ª Feira Internacional Abanca Semana Verde

Silleda va más allá de las degustaciones, la maquinaria y las razas autóctonas

El turismo industrial de Asturias, exfoliaciones con sales del Mar Muerto y discos del Fary, entre los reclamos de los casi 800 expositores

Francisco González muestra un halcón gerifalte.

Francisco González muestra un halcón gerifalte. / Bernabé/Javier Lalín

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Salomé Soutelo

Salomé Soutelo

Silleda

Los puestos de pequeñas empresas de alimentación y de buena parte de los ayuntamientos gallegos y del norte de Portugal son, desde hace años, los 'clásicos' en cada edición de la Semana Verde. Los primeros, dentro de la feria Salimat, cuentan con una clientela fija año tras año, y los segundos, en el certamen Turexpo, intentan vender su potencial turístico de sus fiestas gastronómicas o su Carnaval. Pero a poco que paseemos por todos los pabellones del recinto ferial, nos damos cuenta de lo certeras que fueron las palabras del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, en la inaguración del jueves: la Semana Verde supo mantenerse como referente de la agroganadería y del medio rural, pero ha sabido incorporar nuevas propuestas acordes con las nuevas demandas de ocio y bienestar.

A 32 metros de profundidad

Vengan conmigo a través de este reportaje al pabellón 2, donde además de la cita de Turexpo podemos visitar los expositores de la segunda edición de la Feria de Belleza y Estética Avanzada Intermax Beauty Show. A Turexpo acude por tercer año el ayuntamiento asturiano de Langreo, que apuesta por dar a a conocer su patrimonio industrial y del que puede aprender mucho Vila de Cruces para potenciar su Museo da Minería. Gerardo Suárez es el maquinista del tren que conduce al Valle de Samuño, en cuyas minas se extrajo carbón hasta el año 2001. Los visitantes realizan exactamente el mismo recorrido de los ferrocarriles de estas minas. «El primer kilómetro discurre por el exterior, y el segundo ya nos permite ver el interior de una mina con más de 100 años», explica Gerardo, tataranieto del primer lampistero de estas minas. Un lampistero se dedica a reparar los equipos de iluminación que emplean los mineros.

Gerardo Suárez en el stand del ayuntamiento de Langreo.

Gerardo Suárez en el stand del ayuntamiento de Langreo. / BERNABE/JAVIER LALIN

La visita guiada lleva a los turistas a 32 metros de profundidad (el equivalente a 11 pisos), que suben después en un ascensor o jaula para salir al Pozo de San Luis de la Nueva, declarado BIC y en donde puede contemplarse la Casa de Máquinas de 1930 y el castillete, la torre que mediante un sistema de poleas permitía bajar y subir a los mineros en esas jaulas. Como curiosidad, este castillete «está ensamblado con remaches como los del Titanic o los de la Torre Eiffel». La visita, que dura unas dos horas, remata en la lampistería (donde los mineros depositaban su lámpara y el cargador al final de la jornada), y la casa de aseos, con perchas en las que colgaban su ropa para que estuviese seca a la mañana siguiente. Para visitar el Valle de Samuño, es conveniente reservar plaza en el sitio web ecomuseo.ayto-langreo.es. En julio y agosto hay seis trenes diarios.

Langreo puede presumir de otro reclamo para el cada vez más de moda turismo industrial. Hablamos de su Museo de la Siderurgia de Asturias, en la antigua torre de refrigeración de la Fábrica de Duro en La Felguera. «La visita permite conocer el proceso del acero e incluye maquetas de los talleres» así como una exposición de carteles y anuncios de Bayer, ya que esta empresa farmacéutica fabrica en Langreo ácido acetilsalicílico (sí, el de la aspirina) a nivel mundial.

Más de 60 tipos de turismo

El turismo industrial ocupa el puesto número 18 en una lista de 65 categorías en la que aparecen mejor posicionados el turismo de sol y playa, el cultural, el turismo regenerativo (vinculado a la restauración ecológica), o el de bienestar. El Mar Muerto, en Jordania, es uno de los los lugares más visitados del mundo en el de bienestar, ya que sus aguas poseen una serie de minerales idóneos para tratamientos de psoriasis, celulitis, acné o dermatitis. Pero no hace falta viajar hasta allá para darse un capricho. Eliran Var, al frente de la empresa sevillana Lagomarcosmetics, comercializa a través de ferias cosméticos y sales del Mar Muerto, «que duran un año y medio y que pueden aplicarse desde los tres años de edad. Estas sales, aplicadas con agua, son idóneas para quitar la piel muerta y tratar durezas y callos». Es la primera vez que esta firma acude a la Semana Verde y recomienda que después de aplicar la sal (a modo de gel y con una periodicidad de dos semanas) conviene extender por la piel manteca de karité. La empresa también desplazó a Silleda distintos aparatos de estética que venden sobre todo a profesionales y que permiten reducen arrugas, levantar la piel de párpados o tratar el contorno de ojos.

Tres mujeres se exfolian la piel de las manos con sales del Mar Muerto.

Tres mujeres se exfolian la piel de las manos con sales del Mar Muerto. / BERNABE/JAVIER LALIN

Eliran Var coincide con Natalia Buitrago, la gestora de marca de la firma catalana Coolifting, en que cada vez los hombres prestan más atención al bienestar y al cuidado de su cuerpo, para envejecer pero manteniendo la belleza natural. En Silleda, Coolifting ofrece a los visitantes de la feria la posibilidad de probar cómo su piel mejora su aspecto en solo 3 minutos. «Hacemos un tratamiento con dióxido de carbono con una pistola. Es un tratamiento con cuatro variedades en función de las necesidades de la piel», ya sea de rejuvenecimiento, de hidratación, para estimular la melanina natural de la piel y para unificar manchas del sol con el tono natural de la piel. La persona que prueba este tratamiento nota una pulverización fría sobre el rostro, que completa sus efectos con un masaje con una crema de uso diario. Buitrago aconseja que esta pulveración se realice dos veces por semana el primer mes, y dos veces por mes después. Las máquinas solo se venden a esteticistas y maquilladores, mientras que la crema de mantenimiento sí está disponible para el consumidor final. «Coolifting lleva diez años en el mercado y en su momento fue muy revolucionario porque era uno de los primeros tratamientos no invasivos en España», recuerda.

Un hombre se somete al tratamiento con dióxido de carbono de Coolifting.

Un hombre se somete al tratamiento con dióxido de carbono de Coolifting. / BERNABE/JAVIER LALIN

No tres minutos, pero poco menos de 15 son los que precisa una persona que quiera salir de casa como recién peinada de la peluquería. Laura Camila González es una de las personas que atiende el stand de Amorylondon y Satine Hair, dos marcas profesionales para el pelo que presentan en Silleda un nuevo producto: un cepillo que alisa, riza y seca. «Es muy fácil de utilizar en peluquerías porque está elaborado en cerámica y resulta muy ligero», explica. Esta empresa, como la de Eliran Var, también tiene su sede en Sevilla, y acudió ya el año pasado a la Semana Verde, "donde obtuvimos unos resultados excelentes porque la gente es muy receptiva". Además de marcas profesionales para peluquerías, escuelas de peluquería y particulares, este puesto ofrece una línea de champús, bótox y serum para el pelo. Y para los clientes varones, están disponibles diversos productos para el cuidado de la barba.

Laura Camila González realiza una demostración con el cepillo secador.

Laura Camila González realiza una demostración con el cepillo secador. / BERNABE/JAVIER LALIN

Antes, les hablaba de los diferentes tipos de turismo según la consultora de markenting Mabel Cajal. El turismo de naturaleza y rural ocupa el séptimo puesto del listado y claro, en la Semana Verde tampoco faltan ideas para dormir una noche fuera de casa y en medio de un bosque o al lado de un acantilado. Existe la opción de un hotel, de las casas cápsula de Casas da Costa y también de las minicaravanas de Cocoon. Dos de ellas pueden contemplarse en el paseo central del recinto ferial, a un precio de 6.900 euros. Cuentan con armarios interiores y en la web sí figuran dispositivos familiares de mayor tamaño.

Una de las minicaravanas de la empresa Cocoon.

Una de las minicaravanas de la empresa Cocoon. / BERNABE/JAVIER LALIN

En este viaje que les propongo sin salir de la Semana Verde, y tampoco de la naturaleza, tenemos que hablar de las aves de presa de Falcóns Galicia, una firma de A Pobra do Caramiñal que ayer despertaba la curiosidad de todos los centros escolares presentes en la Feira de Caza e Peca, la Fecap, en el pabellón 4. Francisco González acudió por cuarto año consecutivo al certamen con ejemplares de águila harris, águila escudada, halcón sudamericano, halcón gerifalte, halcones peregrinos y halcón sacre. «Sempre traio aves acostumadas a estar entre a xente. Durante a fin de semana faremos exhibicións de voo», explica. Sobre la recuperación de estas especies en Galicia, este cetrero indica que el halcón peregrino sí está mejorando su población. «Antano, en Galicia a súa presenza era case anecdótica, e agora xa é máis frecuente, ata o punto de que aniñaría máis se houbese máis acantilados». Como plan B, el halcón peregrino también cría en canteras abandonadas.

Público en la feria de antigüedades.

Público en la feria de antigüedades. / Bernabé/Javier Lalín

Por último, quien desee un viaje de nostalgia sin moverse del sofá o de casa (por cierto, también se vende sofás en la Semana Verde) en uno de los pabellones centrales hay una feria de antigüedades, con objetos de segunda mano, desde muebles para restaurar hasta discos de Julio Iglesias o del Fary. En la oferta también se cuelan libros de Castelao y volúmenes de más de 200 años que no pueden tocarse, amén de joyas, cuadros o llaves de antiguos portalones, que pueden servir también como elementos decorativos. Preside la entrada una talla en madera del Quijote.

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