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Pleno municipal

La oposición de Silleda tumba por segunda vez consecutiva el plan económico financiero

El gobierno local acepta incorporar reservas de remanentes para el futuro centro acuático y amortizar deuda, pero no convence a PP y BNG

Ambos grupos, que sí dan el visto bueno a una amortización de deuda por 500.000 euros, exigen presupuestos claros para 2026

Los cambios en el vivero de empresas salieron adelante por unanimidad.

Los cambios en el vivero de empresas salieron adelante por unanimidad. / Bernabé / Javier Lalín

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Xan Salgueiro

Xan Salgueiro

Silleda

El pleno ordinario de Silleda volvió a rechazar este martes el Plan Económico Financiero (PEF) del Concello, que quedó tumbado por segundo pleno consecutivo con los votos en contra de PP y BNG y el único apoyo del PSOE. El debate, centrado en el uso de los remanentes y en la posible reserva de fondos para el futuro centro acuático, volvió a evidenciar la falta de acuerdo entre el gobierno local y la oposición.

La alcaldesa, Paula Fernández Pena, defendió que el PEF nace de la ejecución del préstamo aprobado por unanimidad para el plan de mejora de viales municipales y no de un «exceso de gasto improvisado». Explicó que el gobierno aceptó la propuesta del PP de reservar 500.000 euros del remanente para el futuro centro acuático y mantener otros 500.000 para amortizar deuda, incorporando además los remanentes de 2026 y 2027 durante la vigencia del plan.

Pena y Conde visitan los trabajos de extensión de la traída de agua en Lamela.

Pena y Conde visitan los trabajos de extensión de la traída de agua en Lamela. / Cedida

Pena sostuvo que la propuesta era «seria, concreta e asumible» y pidió no bloquear un documento que, dijo, el Concello necesita para funcionar con normalidad. La alcaldesa vinculó la medida a la obligación legal derivada de las obras en marcha y a la posibilidad de dejar encauzada una infraestructura que el gobierno considera prioritaria.

El PP rechazó apoyar el PEF al entender que el gobierno pide confianza sin presentar presupuestos para 2026. Su portavoz, Ignacio Maril, acusó al ejecutivo de actuar por interés electoral y afirmó que la propuesta del PP sobre los 500.000 euros estaba ligada al debate de la piscina, no a un compromiso de apoyo al plan. «Como podo confiar en vostede, cando nin sequera me di que quere facer no ano 2026 cos cartos do Concello?», planteó.

El BNG también votó en contra. Erea Rey defendió que no se debatía solo un documento económico, sino «a toma de decisións que ten este concello e o futuro que se lle impón a Silleda». La portavoz nacionalista acusó al gobierno de modificar unilateralmente acuerdos previos y de condicionar remanentes de futuras corporaciones. «O BNG está disposto a acordar, pero non vamos aceptar ningún tipo de imposición», señaló.

Otra sesión en breve

El debate continuó en el punto siguiente, la modificación de crédito para destinar 500.000 euros del remanente a amortizar deuda bancaria. A diferencia del PEF, esta propuesta sí salió adelante por unanimidad. El BNG defendió que debía amortizarse una cantidad mayor, hasta el millón de euros, mientras que la regidora anunció que convocará un pleno extraordinario «no menor tempo posible» si existe acuerdo para llevar la propuesta de amortización total.

Antes del bloque económico, el pleno aprobó por unanimidad la modificación del cuadro de personal funcionario, con la incorporación de tres plazas: técnico de medio ambiente, conserje-limpiador y auxiliar de biblioteca. La tenienta de alcaldesa, Mónica González Conde, explicó que la medida permitirá avanzar en la oferta pública de empleo de 2026, que incluirá seis plazas. La oposición apoyó el punto, aunque PP y BNG reprocharon al gobierno la falta de presupuestos y las dificultades para estabilizar personal.

También prosperó la renovación anual de las bonificaciones del IBI para explotaciones agrarias, ganaderas y forestales, con los votos a favor de PSOE y BNG y la abstención del PP. La concejala de Medio Rural, Asunción García, recordó que la medida se aplica desde 2017 y supone bonificaciones del 95% en construcciones rústicas vinculadas a la actividad y del 50% en determinados supuestos mixtos. La alcaldesa indicó que solo una solicitud quedó excluida por presentarse fuera de plazo.

Vivero empresarial

El pleno aprobó por unanimidad las dos modificaciones relativas al Viveiro de Empresas: el cambio puntual de los artículos 10 y 11 del reglamento de régimen interior y la actualización del acuerdo regulador del precio público. La concejala de Promoción Económica, Estefanía Taín, explicó que el objetivo es adaptar el funcionamiento del vivero a las necesidades actuales, evitar espacios municipales infrautilizados y dar más flexibilidad a empresas y autónomos.

La modificación permitirá que autónomos y empresas con más de dos años de antigüedad, así como firmas que hayan agotado el periodo máximo de permanencia —dos años más uno de prórroga—, puedan ocupar oficinas vacías siempre que no exista demanda de nuevos emprendedores. Taín subrayó que estos últimos mantendrán prioridad: «Para iso é o viveiro e para iso se fixo esta modificación».

El régimen bonificado para empresas de nueva creación mantiene tarifas de entre 1,70 y 2,35 euros por metro cuadrado, por debajo del precio de mercado. Para los nuevos supuestos se fija una tarifa de 5 euros por metro cuadrado, importe que el gobierno considera competitivo teniendo en cuenta que las instalaciones incluyen servicios como agua, calefacción, internet, limpieza y mantenimiento.

El PP apoyó la medida, aunque Ignacio Maril pidió campañas específicas para visibilizar que puede haber oficinas disponibles para emprendedores aunque estén ocupadas por empresas no prioritarias. «Que se publicite de maneira explícita cantos espazos quedan libres», reclamó. El BNG también respaldó la propuesta, si bien Erea Rey criticó que el gobierno haya asumido con rapidez una idea planteada por el PP mientras otras iniciativas del Bloque, como la bajada del IBI, siguen pendientes.

Limpieza urbana y ratas

Fuera del orden del día, el BNG presentó una moción para ejecutar un plan urgente de limpieza en profundidad de las aceras en los cascos urbanos de Silleda y A Bandeira. Salió adelante con los votos de PP y BNG y la abstención del PSOE. Rey defendió que las lluvias del invierno agravaron la suciedad en varios puntos y reclamó hidrolimpieza y un calendario periódico de mantenimiento. Fernández respondió que esos trabajos se hacen de forma recurrente cada año.

En ruegos y preguntas, PP y BNG trasladaron quejas vecinales por la presencia de ratas en zonas urbanas. La alcaldesa aseguró que la desratización se realiza de forma periódica y que «neste momento xa está desratizado todo Silleda e A Bandeira». También se plantearon cuestiones sobre pistas en Graba, un bache en Taboada, el parque canino y el servicio de ayuda en el hogar.

Traída de agua en Lamela

En paralelo, el Concello informó del inicio de la extensión de la traída municipal de agua a Lamela. Los trabajos, ejecutados con medios propios y apoyo de la Mancomunidade Terras do Deza, permitirán conectar en una primera fase los lugares de Souto y Santa Cristina.

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