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Plan Económico Financiero 2026-2027

El plan financiero del Concello de Lalín no contempla subidas de impuestos

Intervención recomienda que no se realicen modificaciones presupuestarias que puedan volver a tensionar esas reglas fiscales

Sostiene que el incumplimiento fue coyuntural y derivado del uso del remanente

Parte del préstamo se destinará a la construcción de nichos en Fraga do Alén.

Parte del préstamo se destinará a la construcción de nichos en Fraga do Alén. / Cedida

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Alfonso Loño

Alfonso Loño

Lalín

El pasado 21 de abril el gobierno de Lalín anunciaba la necesidad de aprobar un Plan Económico Financiero (PEF) para el presente y el próximo año. El ejecutivo aseguró que la economía municipal podría moverse sin traumas, mientras que la oposición cargó contra lo que considera un descontrol en la gestión municipal, con gastos improductivos y sin rigor que no satisfacen las urgencias de los ciudadanos.

El documento aprobado en pleno está apoyado por un informe del departamento de Intervención. Pero, ¿cuáles son sus conclusiones? El informe plantea un PEF de carácter corrector, pero no de ajuste duro. El contexto es que el Concello incumplió en 2025 la regla de gasto en 520.403 euros, con un gasto computable de 15.207.783 euros frente al límite permitido de 14.687.379 euros. La causa principal no se atribuye a un deterioro estructural de las cuentas, sino al uso del remanente de tesorería para financiar modificaciones de crédito, junto con el efecto puntual de una rebaja de impuestos que redujo ingresos en ejercicios anteriores.

Intervención subraya que la situación económica de fondo sigue siendo positiva: hay remanente de tesorería, ahorro neto positivo, estabilidad presupuestaria, deuda dentro de los límites legales y pago a proveedores en plazo. El documento califica la posición de la Corporación como positiva e estable, con un remanente para gastos generales de 4,09 millones, resultado presupuestario positivo, ahorro neto del 7,60 % y endeudamiento del 60,15 % si se tiene en cuenta la operación proyectada para 2026.

La recomendación central es contener el gasto durante la vigencia del plan, en 2026 y 2027. En concreto, Intervención pide que el remanente de tesorería para gastos generales solo se utilice en las cuantías estritamente necesarias para garantizar el funcionamiento de los servicios municipales y cumplir tanto la estabilidad presupuestaria como la regla de gasto. También plantea la no aprobación de modificaciones presupuestarias que puedan volver a tensionar esas reglas fiscales.

Otra recomendación relevante es que, si el Concello obtiene mayores ingresos de los previstos, no los destine a financiar nuevo gasto corriente ni inversiones. Es decir, el plan no propone subir impuestos ni tasas como medida de saneamiento, sino evitar que cualquier ingreso extra se traduzca automáticamente en más gasto. Intervención también pide controles restrictivos del grado de ejecución del presupuesto en las distintas áreas municipales, ejecutar solo el gasto estrictamente necesario y mantener controlado el gasto de personal durante el período del PEF.

En materia de endeudamiento, el informe admite que la operación de préstamo prevista en el presupuesto de 2026, ligada en buena medida a inversiones derivadas de la EDIL, mantendría la deuda dentro del límite legal. Aun así, recomienda vigilar a correcta utilización do préstamo y que se recurra a él solo por lo estrictamente necesario.

El documento también contextualiza los ingresos. No plantea subidas fiscales, pero recuerda que los impuestos directos dependen de las ordenanzas fiscales vigentes y que el ICIO se reactivó en 2024, aunque por ahora sin una repercusión relevante en el conjunto del presupuesto. En tasas y otros ingresos sí señala que el aumento de derechos reconocidos en los últimos años se debió esencialmente a la aprobación y actualización de tasas.

Intervención entiende que el incumplimiento de 2025 fue coyuntural y derivado del uso del remanente, no de una crisis financiera municipal. Por eso el PEF no incluye medidas cuantificadas ni subidas de impuestos, sino disciplina presupuestaria: limitar el remanente, no aprobar nuevas modificaciones de crédito, no gastar ingresos extraordinarios, controlar la ejecución por áreas y verificar el cumplimiento con la liquidación de cada ejercicio. Si esas medidas no bastan, el propio plan prevé que puedan adoptarse otras más restrictivas para garantizar el cumplimiento en 2027.

Según el documento de Intervención, el gasto computable consolidado alcanzó los 15,2 millones de euros, lo que supuso superar en 520.403 euros el límite máximo permitido para ese ejercicio.

La causa principal no se sitúa en un desequilibrio estructural de las cuentas municipales, sino en el uso del remanente de tesorería para financiar modificaciones de crédito. En concreto, el Concello recurrió al remanente para financiar actuaciones por 2,7 millones de euros. De esa cantidad, 1,47 millones se destinaron a amortización anticipada de deuda, operación que no computa a efectos de la regla de gasto, mientras que otros 1,24 millones se aplicaron al pago de gasto devengado incluido en la cuenta 413 y a la anualidad de 2025 del contrato de la red de saneamiento, lo que sí elevó el gasto computable.

El informe enmarca este incumplimiento como una situación coyuntural. Intervención señala que el uso del remanente para financiar gasto no financiero puede afectar negativamente al cumplimiento de la estabilidad presupuestaria y de la regla de gasto, aunque no implica necesariamente una mala situación económica del Concello. De hecho, el propio plan subraya que las principales magnitudes financieras son positivas: existe remanente de tesorería para gastos generales, ahorro neto positivo, resultado presupuestario favorable, deuda dentro de los límites legales y cumplimiento del período medio de pago a proveedores.

El objetivo del PEF es, por tanto, reconducir la ejecución presupuestaria en 2026 y 2027 para que el Concello vuelva a cumplir la regla de gasto y mantenga la estabilidad presupuestaria. Para ello no se plantean subidas de impuestos ni recortes cuantificados, sino medidas de disciplina presupuestaria: limitar el uso del remanente a las necesidades estrictamente imprescindibles, evitar nuevas modificaciones de crédito que comprometan las reglas fiscales y no destinar posibles ingresos extraordinarios a incrementar el gasto corriente o de capital.

El plan responde así a una obligación legal derivada del incumplimiento de la regla de gasto, pero parte de la premisa de que la situación financiera municipal continúa siendo saneada. La aprobación del PEF busca acreditar ante los órganos de tutela financiera que el desvío de 2025 fue puntual y que el Concello adoptará medidas de control para evitar que se repita durante los dos ejercicios de vigencia del plan.

Operación de crédito por 4,2 millones con Abanca

Por otro lado, la mesa de contratación ha propuesto a la entidad financiera Abanca para la formalización de dos préstamos por un importe total de 4.236.975 euros. La operación se divide en dos lotes ( por importes de 943.823 y3.293.152 euros) ambos con un plazo de 15 años, dos años de carencia, tipo fijo, cuotas constantes de amortización y liquidación semestral. La clave del informe está en el criterio económico: se valora la menor TAE, siempre que no supere el Coste Total Máximo —CTM—, fijado en el expediente en el 3,731 %. Con esa referencia, ABANCA presenta la mejor oferta en ambos lotes, con una TAE del 3,378 %, por delante del Banco Sabadell, con 3,420 %, y de Caixa Rural Galega, con 3,730 %. Kutxabank queda fuera porque su oferta para el lote 1 alcanza una TAE del 3,780 %, superior al límite permitido. El préstamo de menor cuantía tiene como destino la construcción de nichos en el cementerio Fraga do Alén y el otro la cofinanciación de los proyectos de la estrategia europea EDIL.

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