Equipamientos domésticos
La construcción de piscinas particulares continúa al alza: en Deza y Tabeirós-Montes ya hay más de 600
Son medio centenar más en solo tres años
A Estrada es el municipio con más instalaciones y Lalín donde hay más cubiertas

Contrucción de una piscina, en Melide, por la empresa Piscideza. / Cedida

Los ocho municipios de Deza y Tabeirós-Terra de Montes suman 607 piscinas en los últimos datos de la Dirección General de Catastro, correspondientes al pasado ejercicio. La cifra supone un incremento de 50 unidades respecto a las 557 registradas en 2022, lo que equivale a un aumento del 9% en apenas tres años. La práctica totalidad del parque sigue correspondiendo a instalaciones descubiertas: son 580, es decir, 47 más que en el recuento anterior, frente a 27 recintos cubiertos, tres a mayores.
El peso de las construcciones destinadas al baño al aire libre es abrumador y representa el 95,6% del total. Las cubiertas apenas suponen el 4,4%, aunque también crecen ligeramente, al pasar de 24 a 27. En este apartado, Lalín se sitúa claramente a la cabeza, con 13 instalaciones techadas, casi la mitad de todas las existentes en el conjunto de los ocho concellos. Silleda y A Estrada cuentan con seis cada uno, mientras que Vila de Cruces y Dozón disponen de una. Rodeiro, Agolada y Forcarei no registran ningún vaso de este tipo.
En las instalaciones descubiertas, el liderazgo corresponde de forma destacada a A Estrada, que concentra 296, más de la mitad de las contabilizadas en las comarcas. Le siguen Lalín, con 108, y Silleda, con 78. A mayor distancia figuran Vila de Cruces, con 38; Agolada, con 25; Forcarei, con 20; Rodeiro, con 14; y Dozón, con una. El mapa que dibuja Catastro mantiene, por tanto, una fuerte concentración en los municipios con más población y mayor dispersión residencial.
Por municipios, A Estrada continúa siendo el municipio con mayor número de este tipo de equipamientos pues alcanza los 302, de los que 296 son al aire libre y seis cubiertos. Son nueve más que en 2022, cuando figuraban 293. Pese a ese avance, su crecimiento relativo es moderado, del 3,1%, porque partía ya del volumen más alto de toda la serie. Aun así, reúne prácticamente una de cada dos instalaciones contabilizadas en los ocho municipios analizados.
Lalín es el concello que experimenta el mayor incremento absoluto. Pasa de 86 vasos registrados en 2022 a 121 en 2025, con 35 nuevas unidades, lo que supone una subida del 40,7%. El aumento se explica sobre todo por las construcciones descubiertas, que crecen de 76 a 108, mientras que las cubiertas pasan de 10 a 13. Este avance sitúa a Lalín como segundo municipio con mayor presencia de este tipo de recintos y refuerza su peso dentro del conjunto comarcal.
Silleda ocupa la tercera posición, con 84 instalaciones, cinco más que que tres años antes. Mantiene seis cubiertas y eleva las descubiertas de 73 a 78, de modo que todo el incremento se concentra en este último grupo. Su crecimiento es del 6,8%, por debajo del de Lalín, pero suficiente para consolidarse por delante de Vila de Cruces, que permanece sin cambios.
Vila de Cruces conserva las 39 unidades que ya figuraban en 2022: una cubierta y 38 al aire libre. También se mantienen estables Agolada, con 25 vasos descubiertos; Dozón, con dos instalaciones, una techada y otra exterior; y Forcarei, con 20 recintos descubiertos. En estos cuatro municipios no se aprecia variación en el período analizado, lo que contrasta con el dinamismo registrado en Lalín y, en menor medida, en A Estrada y Silleda.
Rodeiro suma una instalación más, al pasar de 13 a 14, todas ellas descubiertas. Aunque el incremento es reducido en términos absolutos, representa una subida del 7,7%, por encima de Silleda y A Estrada. En cualquier caso, su peso sobre el total sigue siendo limitado, con algo más del dos por ciento del parque contabilizado.
La evolución general confirma que el crecimiento se concentra casi por completo en las instalaciones exteriores y en muy pocos municipios. Lalín aporta siete de cada diez nuevas unidades registradas entre estos dos períodos, mientras que A Estrada incorpora nueve y Silleda cinco. El resto del territorio apenas varía. El resultado es un aumento global sostenido, pero desigual, con A Estrada como gran concentración del parque existente y Lalín como principal motor del crecimiento reciente.
«A partir de 14.000 euros pódese construir unha piscina para unha casa, pero sen contar o desterre"
Alberto Iglesias es el propietario de la empresa Piscideza, con sedes en Lalín y en Silleda. En sus tres décadas de trayectoria empresarial calcula que construyó en torno a un millar de piscinas, una parte de ellas en las comarcas de Deza y Tabeirós-Montes, pero también en numerosos puntos de la geografía gallega. Precisamente esta semana su equipo está montando una instalación al aire libre para un cliente del municipio coruñés de Melide y en la costa de esta provincia tuvo encargos particulares para ayuntamientos como Valdoviño o Caión.
«A partir de 14.000 euros pódese construir unha piscina para unha casa, pero esto sen contar o importe do desterre», manifiesta el empresario. Alberto Iglesias indica que el coste medio de una infraestructura ronda entre los 14.000 y los 17.000 euros, si bien el cliente debe asumir el coste de las tareas de destierre que, a Piscideza, realiza una empresa de Palas de Rei. Por estas cantidades, en función de los acabados que elija el cliente, se monta la estructura del vaso de baño en poliéster y también el revestimiento y los acabados exteriores que pueden ser en piedra u otros materiales. También se coloca el mecanismo de depuración correspondiente y la ducha. «Logo se o cliente quere outros sistemas como sal ou ozono, ademais de acabados máis completos, o prezo xa aumenta», manifiesta.
El propietario de Piscideza reconoce que la demanda de estas infraestructuras para viviendas tuvo un punto de inflexión con la pandemia sanitaria y desde entonces el número de encargos ha continuado al alza. «Estamos desbordados, non damos atendido todos os pedidos que temos», confiesa, y todo en un contexto de aumento de precios sobre todo por la carestía del poliéster, material esencial para la construcción de la especie de molde o base del vaso de baño. «Efectivamente, o coste algo subeu polo encarecemento das materias primas», dice, cuestión que parece no está condicionando la actividad en este sector. n
Suscríbete para seguir leyendo
- Una boda celtista hasta las lágrimas: la sorpresa de Iago Aspas y Claudio Giráldez que emocionó a Valeria y Alberto
- Las playas de Vigo empiezan a vaciarse
- Diez carreras gallegas exigen más de un 12 para entrar en la universidad
- El perro más bello del mundo es de Vigo y se llama Hugo Boss: «Lo mejor que tiene es la expresión de la cara, es precioso»
- El comercio local de Vigo, en contra de la apertura de supermercados domingos y festivos: «Es competencia desleal»
- Muere un motorista en un accidente en Barro
- La gallega Tatiana Badiola de 33 años, entre las primeras beneficiadas por las ayudas de la ley ELA: «Ahora empieza otro desafío; convertir ese derecho en cuidados reales»
- Aduanas incorporará a su base de Vigo una patrullera de casi 40 metros incautada el pasado verano en el Estrecho