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Industria

Culinaria ampliará su nueva nave en Área 33 para elaborar platos de quinta gama

La producción anual superará los 750.000 kilos y tendrá como principal cliente supermercados y cadenas de distribución

La parcela en la que Culinaria construirá su cocina para platos de quinta gama.

La parcela en la que Culinaria construirá su cocina para platos de quinta gama. / Bernabé / Javier Lalín

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Salomé Soutelo

Salomé Soutelo

Silleda

La Consellería de Medio Ambiente expone desde este martes y hasta el 15 de junio el proyecto de incidencia ambiental de una línea de cocina central de platos refrigerados a baja temperatura y pasteurizados, que promueve la empresa Culinaria en el polígono Área 33. Para este nuevo servicio, será preciso acometer una ampliación en la nueva nave que posee la firma en las inmediaciones de Nudesa. El director de Culinaria, Manuel Araújo, calcula que la dotación estará lista en un año y explica que los principales clientes serán supermercados, hipermercados y cadenas de distribución, en vista de la creciente demanda de platos de quinta gama, que son los elaborados, cocinados y envasados al vacío listos para consumir.

El proyecto de incidencia ambiental calcula que la producción anual será de 750.750 kilos al año, en una cocina que funcionará 266 días por ejercicio. De esos más de 750.000 kilos, 344.565 serán de platos elaborados con carne y derivados cárnicos, mientras que 155.610 corresponden a menús a base de hortalizas y legumbres; 27.788 con pescado, crustáceos y moluscos. Todos ellos estarán pasteurizados. Dentro de estos platos de quinta gama, habrá 22.230 kilos de postres y 195.000 de carnes cocinadas a baja temperatura. Como materias primas para la elaboración de estas comidas se emplearán huevos, carnes, cereales, conservas, patatas, verduras, hortalizas, pescado, mariscos, moluscos y precocidos, a la vez que se echa mano de materias primas auxiliares como aceites, especias, salsas, lácteos y derivados. Tras el tratamiento térmico de estas materias primas, la conservación se realizará en régimen de frío.

Tratamiento de residuos

Esta actividad generará residuos sólidos tanto peligrosos como no peligrosos. Entre los primeros figuran pilas, baterías,fluorescentes, aceites o aerosoles, que supondrán 905 toneladas al año en total y que se entregarán a gestores autorizados inscritos en el registro de la Xunta, mientras que los no peligrosos se canalizarán a operadores autorizados para su valoración o eliminación. En esta categoría el proyecto incluye fangos, cartón, palets de madera, latas y envases de metal, restos de vegetales o subproductos cárnicos. En el caso de los subproductos de origen animal no destinados al consumo humano (es decir, recortes de pecados y de carne) se depositarán en contenedores específicos. La promotora estima que estos subproductos apenas sobrepasarán los 8.500 kilos al año.

Por lo que se refiere al consumo de agua, esta cocina para alimentos de quinta gama precisará casi 39 metros cúbicos al día, mientras que el consumo de corriente eléctrica será de 1,35 Gigawatios por hora, dado que habrá que ampliar la actividad frigorífica para lograr un enfriamiento rápido (conocido como abatimiento) tras la pasteurización.

En cuanto a la generación de vertidos, habrá tres redes de evacuación para aguas pluviales, fecales y residuales industriales que, en este último caso, son depuradas antes de decantarse a la red municipal. Con esta nueva línea, la empresa calcula que aumentará el personal hasta los 40 operarios. En la central trabajan ahora mismo 200 personas.

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