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Demografía

La población mayor de 65 años en Lalín calca la media autonómica y los menores de 15 son el 12%

El núcleo urbano de Lalín concentra la mayor parte de la población joven y atenúa el envejecimiento global, a diferencia de las parroquias

Proceso del lino en el museo Casa do Patrón de Doade, única parroquia sin menores de 15 años.

Proceso del lino en el museo Casa do Patrón de Doade, única parroquia sin menores de 15 años. / BERNABÉ/L.A.

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Alfonso Loño

Alfonso Loño

Lalín

Lalín mantiene una estructura demográfica en la que la población mayor de 65 años duplica con amplitud a la infantil y adolescente. Según el dato más reciente del INE, el municipio cuenta con 20.255 habitantes, de los que 2.437 tienen de cero a 15 años y 5.401 han cumplido 65 o más. Esto significa que los menores representan el 12 % del padrón, mientras que los mayores son casi tres de cada cien una fotografía que confirma el peso del envejecimiento y la distancia entre las generaciones que entran y salen de la edad activa. El peso de los mayores de 65 años calca la media autonómica.

La lectura territorial introduce, sin embargo, dos realidades distintas. El núcleo principal concentra 12.003 vecinos, casi seis de cada diez habitantes del municipio, y reúne también la mayor bolsa de población joven, con 1.718 menores de 16 años. Es el único ámbito en el que el peso infantil, del 14,3 %, se acerca más al de los mayores, que suman 2.430 personas, el 20 por cuiento. Aun así, también en el núcleo principal hay más mayores que menores, con 712 personas de diferencia.

Fuera del casco urbano, el envejecimiento gana intensidad y se aprecia con claridad en prácticamente todas las parroquias. Albarellos suma 38 vecinos, con 8 menores y 14 mayores, y destaca por una presencia infantil relativamente alta para su tamaño, superior al 21 %. Alemparte, con 25 habitantes, solo cuenta con un menor frente a 14 mayores, lo que eleva el peso de la población de 65 años o más al 56 %. Anseán presenta 31 vecinos, 2 menores y 16 mayores, con más de la mitad de su población en edades avanzadas.

Anzo registra 129 habitantes, 8 menores y 50 mayores, con una proporción sénior próxima al 39 %. Barcia alcanza 180 vecinos, de los que 16 son menores y 74 mayores, de modo que la población de más edad multiplica por más de cuatro a la infantil. Bendoiro, con 255 residentes, contabiliza 27 menores y 86 mayores, una de las cifras absolutas más elevadas fuera del núcleo urbano. Bermés reúne 192 habitantes, solo 8 menores y 68 mayores, lo que refleja una fuerte descompensación generacional.

Botos es una de las parroquias rurales con mayor volumen poblacional, con 455 vecinos, pero también una de las que más mayores reúne: 177, frente a 32 menores. Busto, con 46 habitantes, presenta una de las brechas más marcadas, con un solo menor y 23 personas de 65 o más años. Cadrón suma 109 vecinos, 6 menores y 44 mayores, mientras que Camposancos, con 63 residentes, tiene 4 menores y 17 mayores, con una proporción sénior menor que en otras parroquias de tamaño similar.

Cangas cuenta con 75 habitantes, 7 menores y 37 mayores, casi la mitad del total. Castro registra 84 vecinos, con 10 menores y 36 mayores, y conserva una presencia infantil algo más visible que otras parroquias pequeñas. Catasós, con 350 habitantes, 33 menores y 117 mayores, figura entre los núcleos parroquiales de mayor entidad y mantiene un peso joven cercano al 9,5 %, aunque los mayores triplican a los menores. Cello, con 30 vecinos, contabiliza 3 menores y 13 mayores.

Cercio suma 184 habitantes, 15 menores y 80 mayores, con una población sénior que supera el 43 %. Cristimil, con 128 vecinos, presenta 15 menores y 39 mayores, una relación menos extrema que la de la mayoría del rural. Doade es un caso singular: sus 95 habitantes no incluyen ningún menor de 16 años, mientras que 43 personas tienen 65 o más. Donramiro, con 916 residentes, es la parroquia más poblada fuera del núcleo urbano y reúne 93 menores y 355 mayores, cifras que la sitúan también entre las de mayor envejecimiento en términos absolutos.

Donsión contabiliza 194 habitantes, con 22 menores y 60 mayores, y mantiene una de las relaciones generacionales menos desequilibradas del rural. Filgueira alcanza 351 vecinos, con 35 menores y 114 mayores. Galegos, con 76 habitantes, destaca por un peso infantil del 15,8 %, el más alto fuera del ámbito urbano, aunque suma 28 mayores. Xesta reúne 197 residentes, 13 menores y 70 mayores, mientras que Goiás, con 552 vecinos, aporta 37 menores y 171 mayores, otro de los grandes focos de población sénior.

Gresande suma 153 habitantes, con 18 menores y 44 mayores, y presenta una proporción joven relativamente significativa. Xaxán alcanza 166 vecinos, 14 menores y 51 mayores. Lebozán, con 77 habitantes, muestra una de las situaciones más envejecidas: un solo menor frente a 44 mayores, el 57,1 % de su población. Lodeiro, con 34 vecinos, también cuenta con un menor y 14 mayores. Losón, con 207 residentes, tiene solo 5 menores y 90 mayores, una diferencia que confirma el fuerte predominio de las edades avanzadas.

Maceira registra 108 habitantes, 14 menores y 37 mayores, con un peso infantil próximo al 13 %. Madriñán suma 116 vecinos, 13 menores y 32 mayores, y Méixome alcanza 115, con 14 menores y 35 mayores. En los tres casos la población mayor sigue siendo superior, pero la base joven conserva más presencia que en la media rural. Moneixas cuenta con 187 habitantes, 18 menores y 56 mayores, mientras que Muimenta reúne 136 vecinos, 12 menores y 52 mayores, con un peso sénior superior al 38 %.

Noceda, con 233 habitantes, contabiliza 29 menores y 62 mayores, lo que la sitúa entre las parroquias con mayor proporción de población joven. Palmou suma 126 vecinos, 8 menores y 59 mayores, con casi el 47 % de población de 65 o más años. Parada registra 64 habitantes, 5 menores y 22 mayores. Prado alcanza 211 vecinos, con 21 menores y 70 mayores, y Rodís suma 78, con 5 menores y 32 mayores.

Santiso presenta 204 habitantes, 25 menores y 56 mayores, con una base joven relativamente sólida. Sello, con 253 vecinos, contabiliza 29 menores y 76 mayores, mientras que Soutolongo suma 241 residentes, 19 menores y 84 mayores. Val, con 48 habitantes, reúne 5 menores y 20 mayores. A Veiga tiene 67 vecinos, un solo menor y 30 mayores, otra de las parroquias con fuerte concentración sénior.

Vilanova suma 171 habitantes, 16 menores y 57 mayores. Vilatuxe, con 411 vecinos, es uno de los principales núcleos rurales del municipio y contabiliza 36 menores y 155 mayores, solo por detrás de Donramiro, Botos y Goiás en volumen sénior fuera del casco urbano. Zobra cierra la relación con 91 habitantes, apenas 2 menores y 47 mayores, más de la mitad de su padrón.

El balance del INE muestra así un municipio muy condicionado por su cabecera urbana, que concentra población y atenúa el envejecimiento global, y un mapa parroquial donde la población mayor domina con claridad. Las excepciones no invierten la tendencia, pero sí señalan dónde se conserva una base infantil más visible: El núcleo urbano, Galegos, Noceda, Maceira, Santiso, Méixome, Madriñán y Gresande.

31 parroquias con más de cien residentes

Por encima de los cien habitantes se sitúan 31 parroquias, aunque con pesos muy distintos. Tras el casco urbano destacan Donramiro, con 916 vecinos; Goiás, con 552; Botos, con 455; Vilatuxe, con 411; Filgueira, con 351; y Catasós, con 350. También superan con holgura esa barrera Bendoiro, Sello, Soutolongo, Noceda, Prado, Losón, Santiso, Xesta, Donsión, Bermés, Moneixas, Cercio, Barcia, Vilanova, Xaxán y Gresande. En una escala menor, pero aún por encima del centenar, figuran Muimenta, Anzo, Cristimil, Palmou, Madriñán, Méixome, Cadrón y Maceira.

En el extremo contrario, 17 parroquias no llegan a los cien vecinos, lo que refleja la pérdida de peso demográfico de una parte del rural. Entre ellas están Zobra, Doade, Castro, Rodís, Lebozán, Galegos, Cangas, Veiga, Parada y Camposancos.

La situación más acusada se da en las parroquias por debajo de los 50 habitantes. Son Alemparte, con 25 vecinos; Cello, con 30; Anseán, con 31; Lodeiro, con 34; Albarellos, con 38; Busto, con 46; y Val, con 48. Estos datos confirman la fuerte concentración poblacional en la capital municipal y la debilidad demográfica de los núcleos más pequeños.

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