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Evaluación final de segundo de Bachiller

El talento sobresale en las comarcas con catorce matrículas

Paula, estudiante del IES Manuel García Barros de A Estrada, logró la nota perfecta de 10 y opta por Historia, una de las dos únicas alumnas con expediente de honor que escogen la rama de Humanidades

LALIN. ALUMNOS INSTITUTOS MATRICULA HONOR MARTIN Y JAVIER IES ALLER ULLOA Y ANTIA LUIS Y ADRIAN DEL IES LAXEIRO

LALIN. ALUMNOS INSTITUTOS MATRICULA HONOR MARTIN Y JAVIER IES ALLER ULLOA Y ANTIA LUIS Y ADRIAN DEL IES LAXEIRO / Bernabé / Javier Lalín / FDV

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A Estrada

Las evaluaciones finales de segundo de Bachillerato se celebraron esta semana en los institutos de las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes, dejando tras de sí nervios, alivio y también un puñado de expedientes brillantes. En total fueron 14 las matrículas de honor repartidas entre los distintos centros de secundaria de la zona, una nómina de estudiantes excelentes que ahora encara la ABAU antes de dar el salto a la universidad. Entre ellos predominan las vocaciones científicas y tecnológicas, desde Medicina hasta ingenierías o Matemáticas. Solo dos alumnas optan por carreras de Humanidades, una circunstancia que refleja el progresivo retroceso de estas ramas en favor de estudios considerados con más salidas laborales. Precisamente una de esas estudiantes es Paula, alumna del IES Manuel García Barros de A Estrada, que firmó el mejor expediente académico de toda la comarca con una media perfecta de 10 y que quiere estudiar Historia.

En Lalín, el IES Laxeiro registró este curso 72 alumnos matriculados en segundo de Bachillerato. De ellos aprobaron 58, mientras que 14 quedaron pendientes. El centro sumó además ocho expedientes excelentes y tres matrículas de honor, que fueron para Antía Varela Míguez, con una media de 9,78; Adrián Nogueira Iglesias, con un 9,56; y Luis Rozas González, también con un 9,56.

Antía Varela reconoce que no esperaba alcanzar este reconocimiento académico. «Me lo dijeron ayer y me cogió por sorpresa, pero la verdad es que al recibir la noticia me puse muy contenta», explica la joven, que quiere estudiar Psicología. Sobre el secreto para obtener buenos resultados, lo tiene claro: «Dedicarle mucho esfuerzo y tener una buena organización».

También Adrián Nogueira, que aspira a cursar Medicina, admite que no contaba con la matrícula de honor. Aun así, considera que las claves para sacar adelante una etapa tan exigente pasan por dedicar muchas horas al estudio y afrontar el curso con ganas y constancia.

Por su parte, Luis Rozas González quiere estudiar Matemáticas. «No lo esperaba, fue una recompensa para mí y me alegré, pero tampoco es algo a lo que le dé demasiada importancia», comenta. Ahora mismo su principal objetivo es superar la ABAU para poder disfrutar después de un merecido verano. En cuanto a la fórmula para alcanzar buenas notas, coincide con sus compañeros: dedicar tiempo y concentrarse en lo que uno está haciendo.

En el IES Ramón Aller Ulloa de Lalín estaban matriculados 43 alumnos en segundo de Bachillerato, de los cuales aprobaron 19. Las matrículas de honor fueron para Javier Antonio Barcala Taboada, con un 9,83 de media, y Martín Díaz Rodríguez, con un 9,17.

Javier Antonio quiere estudiar Ingeniería Informática y reconoce que, aunque no tenía la certeza de conseguir la distinción, sí mantenía la esperanza. «No estaba seguro de que fuesen a darme la matrícula pero sí tenía la esperanza», afirma. Para él, una de las cuestiones fundamentales es no dejar las cosas para última hora.

Martín Díaz Rodríguez quiere estudiar Veterinaria, siguiendo así la estela profesional de sus padres. «Siempre me gustaron los animales pero hasta el año pasado no estaba seguro de seguir este camino», explica. De cara a quienes vienen detrás y sueñan con una matrícula de honor, deja un consejo muy claro: «Hay que mantener la calma y sobre todo, no rendirse aunque las cosas no siempre salgan como queremos».

En Silleda, el CPR María Inmaculada contó este curso con 14 alumnos matriculados en segundo de Bachillerato, de los cuales aprobaron 12. La única matrícula de honor del centro recayó en Millán Luaces González, que cerró la etapa con una media de 9,56.

«Cuando me dijeron que me daban la matrícula no me lo creía», reconoce el estudiante. Aunque todavía no tiene totalmente definido qué camino universitario seguirá, admite sentirse atraído por titulaciones vinculadas con la Biotecnología o la Ingeniería Biomédica.

También en Silleda, el IES Pintor Colmeiro registró 31 alumnos matriculados, de los cuales promocionaron 20. Las matrículas de honor fueron para Diego Lois Ojea, con un 9,9 de media, y Rosalía Agra Otero, con un 9,64.

Diego Lois quiere estudiar «algo relacionado con la informática», aunque todavía no tiene claro qué grado cursará finalmente. «Hay mucha gente con buenas notas, no lo esperaba, pero estoy contento porque es un reconocimiento a mi trabajo», señala. Sobre cómo afrontó una de las etapas más exigentes de la vida académica, resume: «Con constancia lo vas sacando».

Rosalía Agra Otero es una de las dos estudiantes de toda la comarca que apuesta por una carrera de Humanidades. Tras finalizar la ABAU, quiere cursar Filología Inglesa con minor en gallego. «Ata cuarto fun por ciencias, pero sempre me gustou o inglés e no futuro quixera dedicarme á docencia neste idioma», relata.

SILLEDA. ALUMNOS INSTITUTOS MATRICULA HONOR IES PINTOR COLMEIRO DIEGO Y ROSALIA Y MILLAN CPR MARIA INMACULADA

Rosalía junto a Millán y Diego / Bernabé / Javier Lalín

En Vila de Cruces, el IES Marco Camballón registró 19 aprobados entre los 20 alumnos matriculados en segundo de Bachillerato. La matrícula de honor fue para Adrián Lorenzo Pampín, que obtuvo una media de 9,78.

«Si e non, había outra xente con boas notas», responde al preguntarle si esperaba este reconocimiento. Considera que una de las claves para alcanzar buenos resultados es «optimizar o esforzo, non traballar nin de máis nin de menos». Aunque todavía no tiene decidido qué estudiar, reconoce que las ingenierías son la opción que más le atrae.

En A Estrada, el IES Manuel García Barros contabilizó 66 aprobados entre los 86 alumnos matriculados en segundo de Bachillerato. El centro concedió cuatro matrículas de honor: Antía Pérez Lodeiro, con una media de 9,89; Carla Campos Valcárcel, con un 9,78; Paula —pendiente todavía de confirmar los apellidos—, que alcanzó la nota perfecta de 10; y Nicolás Moure González, también con un 9,89.

Antía Pérez duda entre estudiar Matemáticas o alguna ingeniería. «Non contaba coa matrícula, con todo o axetreo deste curso nin sequera me parara a pensar na posibilidade de obtela, pero dá moita satisfacción», afirma.

Por su parte, Carla Campos Valcárcel se inclina por estudios relacionados con la rama sanitaria. Define el curso como «complicado» y admite que algunas notas no fueron tan buenas como esperaba, por lo que recibir la matrícula de honor supuso una gran alegría.

La mejor nota de toda Deza y Tabeirós-Terra de Montes fue para Paula, que cerró Bachillerato con una media perfecta de 10. Además, es una de las dos alumnas de toda esta lista que apuesta por las Humanidades. Su intención es estudiar Historia, una disciplina que considera injustamente desprestigiada.

Iria, Paula, Carla y Antía, en A Estrada.

Iria, Paula, Carla y Antía, en A Estrada. / N.C.

Finalmente, en el IES Chano Piñeiro de Forcarei no se registraron matrículas de honor este año.

Tras meses de exámenes, trabajos y presión académica, todos estos estudiantes afrontan ahora el tramo decisivo de la ABAU antes de cerrar definitivamente una de las etapas más importantes de su formación. Después llegará el verano, el primero en mucho tiempo sin horarios ni apuntes, un merecido descanso antes de iniciar una nueva vida en la universidad, lejos en muchos casos de sus casas y con la incertidumbre —pero también la ilusión— de empezar a construir su futuro.

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