Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Temporada estival

Las cinco playas fluviales de las comarcas repiten en el registro autonómico de aguas de baño y con una calidad de agua excelente, salvo en A Carixa

Sanidade menciona en un informe la proliferación de cianobacterias en el pantano de Portodemouros en Brocos, que se sometió a nueve analíticas en dos meses

Bañistas en la apertura de la playa fluvial de A Carixa el año pasado, a mediados de junio.

Bañistas en la apertura de la playa fluvial de A Carixa el año pasado, a mediados de junio. / Bernabé

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Salomé Soutelo

Salomé Soutelo

Lalín

Desde el 1 de junio al 30 de septiembre y debido a la temporada estival, la Consellería de Sanidade realizará una decena de analíticas en más de medio millar de aguas de baño,cuya relación se publicó este martes en el DOG. En el listado vuelven a figurar las cinco playas fluviales de Deza y Tabeirós-Montes que ya aparecían el año pasado: las estradenses de Porta Pousada y A Praíña, en el río Liñares y en el Ulla, respectivamente; Pozo de Boi, al pie del Deza en Vilatuxe, en Lalín; el área recreativa de Brocos, en el pantano de Portodemouros, en Agolada; y A Carixa, también bañada por el Deza, pero en Merza, Vila de Cruces. A estas cinco ubicaciones podemos sumar otras tantas del concello vecino de Cerdedo Cotobade, integrado en la comarca de Pontevedra. Tres de ellas están al pie del río Almofrei y son la de Carballedo, Pozo Negro y Xesteira, que se completan con la playa fluvial de Viascón sobre el río Cabanelas y la de Calvelo en el Lérez. No hay ninguna playa fluvial de la zona en evaluación ni con la prohibición permanente de baño (esto sí ocurre, por ejemplo, en la del río Furelos en Melide, porque lleva cinco años con calidad insuficiente).

Con estas tres secciones, aguas de baño incluidas en el censo, aguas en examen y prohibición de baño, comenzó a funcionar el Censo de Zonas de Augas de Baño en 2023. Desde ese ejercicio, cada verano, aparecen las áreas recreativas de A Estrada, Lalín y Vila de Cruces. Portodemouros fue la última en incorporarse, y lo hizo el año pasado. Hay, desde luego, más zonas donde darse un chapuzón junto al río, como la playa fluvial de Sanguiñedo, en Dozón, o las áreas recreativas de Toiriz, Remesquide y Gres, todas en Vila de Cruces. Pero las playas continentales y marítimas que aparecen en dicho censo tienen garantizado ese control periódico de las aguas, por parte de la Xunta, para detectar la presencia de bacterias como enterococos intestinales o Escherichia coli. Para la temporada estival que está a punto de arrancar Sanidade clasifica sus aguas en base a las analíticas del año pasado, y las de Deza-Tabeirós obtienen todas una calificación de excelente salvo la de A Carixa, que se queda en buena. Hay otras dos categorías, suficiente e insuficiente, y la clasificación en cada una de ellas depende del volumen de bacterias mencionadas así como del pH y la temperatura de las analíticas de los últimos cuatro años.

Escasez de agua e incendios

La web del Sergas permite consultar el informe técnico sobre las analíticas del verano de 2025. Recuerda que la escasez de agua obligó a retrasar el arranque de la temporada en A Carixa hasta el 16 de junio por la escasez de agua del Deza. El cauce escaso de los ríos forzó a tomar la misma medida pero hasta el 1 de julio en playas fluviales de los concellos de Avión, Beariz o Castro Caldelas. Y ya que hablamos de Ourense, en la comarca de Valdeorras, Trives y Viana fue imposible realizar el muestreo durante la segunda quincena de agosto por la oleada de incendios.

El agua de Portodemouros, teñida de verde por la presencia de cianobacterias.

El agua de Portodemouros, teñida de verde por la presencia de cianobacterias. / J.R. MOIRE

La escasez de agua también afectó a la actividad deportiva y de ocio en Brocos, al pie del agua embalsada del Ulla. Sanidade indica que tanto el pantano de Portodemouros como el de As Conchas (en Porto Quintela, Bande) y As Forcadas (en Valdoviño) registraron alertas por la presencia de cianobacterias. Las cianobacterias son microorganismos conocidos antaño como "algas verde-azules" que pueden irritar la piel o que, si se ingiere el agua contaminada por ellas, producir daños en el hígado. Desde el año 2011 se realiza cun control en 11 pantanos, en los que aparecen Portodemouros y A Barxa, en Ribadumia. El año pasado, su proliferación en las tres presas que mencionamos obligó a intensificar los muestreos, informar a los municipios y recomendar la abstención del baño y de las actividades acuáticas, una medida que ya se tomó en Portodemouros en 2024 y 2021. El informe de Sanidade señala que en el caso de Brocos se realizaron 9 analíticas entre el 21 de julio y el 29 de septiembre. En dos de ellas, la de los días 18 de agosto y 9 de septiembre, se superaba el biovolumen de cianobacterias de 4 milímetros cúbicos por litro. El biovolumen de cianobacterias es un examen que calcula el volumen y la forma de los microorganismos, por eso permite estimar la biomasa real de esos contaminantes.

Vertidos

En más de una ocasión, el color verde de Portodemouros se debe a las altas temperaturas y la escasez de agua embalsada. Pero hay otro culpable: el arrastre de purines y el mal tratamiento de las aguas residuales que acaban en las aguas del Ulla y de sus afluentes. Sin embargo, el informe técnico de Sanidade indica que en la provincia de Pontevedra el año pasado solo se detectaron vertidos en las playas de O Facho, en Cambados, y en la de Pinténs, en Cangas.

En cuanto a los residuos más comunes en el agua y en la arena, tanto de playas continentales como marítimas, las 646 inspecciones realizadas indican que los más frecuentes son algas en descomposición, cristales y plásticos.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents